El “Pollo” Leonardo Véliz está listo para lanzar su libro de fútbol y política

El puntero izquierdo de Unión Española, Colo Colo y mundialista en Alemania 1974, aprovechó la pandemia para acometer este volumen de recuerdos, cuentos y crónicas vivenciales. Dice: “En él también hay crítica y pelambre, porque para escribir algo chato mejor seguía pintando, leyendo o viendo partidos por televisión”. Y confiesa: “Con Carlos Caszely seguimos distanciados, pero creo que está llegando el momento de arreglar las cosas en torno a un café”.

Por EDUARDO BRUNA / Foto: ARCHIVO

Confiesa que, sin ninguna pretensión literaria, y recluido en Reñaca durante la pandemia, comenzó a escribir recuerdos, cuentos y crónicas. Leonardo Véliz, figura identificada con Colo Colo, a pesar de haber surgido desde la cantera de Everton y logrado su consagración como jugador de primer plano en Unión Española, reconoce que ni siquiera sabía, en sus comienzos, el género literario que estaba abordando. Ahora, con más de 300 páginas de relatos breves en los que se pasea por variados ámbitos de la literatura, el recordado “Pollo” se prepara para lanzar su primer libro. Una obra que lo dejó tan entusiasmado que, incluso, ya tiene bastante adelantada la segunda, aunque la primera todavía no vea la luz.

En su casa en Reñaca, a donde se fue a vivir poco antes del estallido social de 2019, Véliz cuenta:

“Como te decía, la reclusión de la pandemia en cierta medida nos obligó a muchos a buscar en qué matar el tiempo. Leí bastante, vi mucho fútbol y hasta me preocupé de la pintura, siguiendo los gustos de mi señora. Pero igual había momentos vacíos, que decidí llenarlos escribiendo recuerdos y vivencias de tantos años de fútbol y de política, conociendo todo tipo de gente y transitando por una serie de episodios. Como jugador, y tú lo sabes, a ese respecto yo no tengo complejos para reconocer que siempre me ha interesado lo que pasa en mi país y en el mundo”.

-¿Cómo fue que partiste?

“Recuerdo que una de las primeras cosas que se me vino a la cabeza fue cuando, estando en Colo Colo, gracias a esa campaña del Colo Colo 73’ en la Copa Libertadores, compartimos como plantel y cuerpo técnico más de una vez en La Moneda con el Presidente Allende. Y que luego, tras el Golpe de Estado, nos tocó hacer lo mismo con el dictador, que naturalmente quiso sacarle partido a ese empate 0-0 con Unión Soviética en Moscú y después a lo que hizo Unión Española en la Libertadores del 75, donde llegamos a disputar la final frente a Independiente de Avellaneda. Pero reconozco que no sabía lo que estaba escribiendo. Lo tuve claro una vez que le mostré un original a Marcelo Simonetti y él, tras leerlo, me dijo que eso más bien era una crónica”.

-¿Qué dificultades encontraste?

“Muchas. Quería escribir algo sin grandes pretensiones literarias, pero que tampoco fuera en un lenguaje demasiado coloquial o popular. Tenía que encontrar el justo término medio, y me costó, porque no es fácil. Para graficarlo mejor, más de una vez tuve que apelar a un término más elevado, por llamarlo de algún modo, porque no había otro que me diera el concepto justo que redondeara la idea o la frase. Lo otro es que, a poco andar, supe que para manejarme mejor frente al computador iba a tener que tomar un curso de internet. Yo, como la mayoría de los viejos, me manejaba con lo mínimo, pero supe que tenía que aprender mucho más”.

-¿Y tienes decidido el nombre de tu “opera prima”?

“Sí. Llevará por título ‘Sin amagues’, pero debo confesar que la idea se me ocurrió después de una charla que tuve con el ‘Gordo’ Carlos Jimeno, que trabajó muchos años como periodista de deportes en La Tercera. En realidad, me la dio él, porque contándole el contenido del libro me comentó: ‘¡Ah…, o sea que escribiste sin esos amagues que te mandabai cuando erai futbolista…!’. Y me gustó, porque hay cuentos, crónicas o recuerdos, donde también está presente la crítica. O el ‘pelambre’, si alguien quiere calificarlo así. Para escribir algo plano y chato, mejor no hacía nada”.

-De todas las notas que vienen en tu libro, ¿hay alguna que recuerdes en forma especial?

“Son todas, porque estaría muy mal que el progenitor olvidara a alguno de sus hijos (ja, ja), pero si tuviera que elegir una, mencionaría la que cuento del ‘Piojo’ Salinas, famoso cantor popular a quien conocí personalmente siendo jugador de Colo Colo, club del cual es hincha. Él me contó de cuando su esposa, su hijo y su cuñada fueron asesinados en plena dictadura, si no me equivoco en 1986. El suyo fue un relato estremecedor. Tampoco puedo dejar de mencionar la última Navidad que pasé con el doctor Álvaro Reyes, una bellísima persona, porque tuve la suerte de tenerlo en mi casa. O la que viví en el matrimonio del ‘Negro’ Vasconcelos. Esa noche me topé con dos ‘Mamos’ Contreras idénticos, el original y el doble que tenía. Acuérdate que el suegro de Vasco fue Pepe García, histórico dirigente albo que tenía estrechos contactos con personeros del régimen de la época. Lo de los dos ‘Mamos’, idénticos, te lo puede corroborar Carlos Cazsely, presente en esa fiesta. Lo recuerdo claramente, porque del plantel fuimos muy pocos jugadores”.

-A propósito de Carlos, ¿siguen distanciados?

“Sí, por años, aunque no es una situación que me alegre o me deje indiferente. Más bien es al revés. Vivimos muchas cosas juntos y considero que es una tremenda tontería seguir alejados. Aparte, al menos yo pienso estar demasiado viejo para seguir manteniendo rencores. Creo que tarde o temprano vamos a tener que juntarnos a tomar un café con Carlos y arreglar las cosas”.

-¿Sigues viendo fútbol?

“Por supuesto, aunque más internacional que nacional. El nuestro me aburre cada día más. No hay esos jugadores distintos que salían antes. Creo que, aparte de que siempre fueron escasos, los entrenadores actuales tienden a robotizarlos. Ya no tenemos punteros que encaren, aunque se equivoquen. Ahora el extremo ve la marca e instintivamente la juega hacia atrás. En mis tiempos uno hacía eso y lo pifiaban”.

-¿Ves algunos jugadores rescatables, por lo menos?

“Se habla mucho del chico Osorio, de la U, y debe ser por algo. El problema es que lo vi frente a Audax Italiano y, la verdad, produjo muy poco. Marcelino Núñez se está ganando elogios en Inglaterra y ojalá le vaya bien, pero dudo que llegue a la categoría de un ‘Mago’ Valdivia, por ejemplo. Seguimos elogiando a Vidal y a Medel, pero para mí ambos ya vienen de vuelta. Vidal no es titular en Flamengo. El problema es que, cuando uno dice estas cosas, es acusado de envidioso y de chaquetero”.

-¿Has visto la campaña de Colo Colo?

“Por supuesto, y va a ser campeón seguro, ya sea este fin de semana o el próximo. Y digo eso porque, ojo, para mí Curicó no es pan comido ni mucho menos. Como sea, ha sido el mejor equipo del campeonato y ahí están los números para corroborarlo. Sin embargo, lo que viene para adelante ya es otra cosa”.

-¿Te refieres a la Copa Libertadores?

“Claro, porque con lo que tiene hoy Colo Colo le alcanza y le sobra para coronarse como el mejor del plano local. Pero es evidente que, de mediocampo hacia arriba, es un equipo con limitaciones. Salvo Lucero, que ha sido un aporte, el resto no está a la altura para una competición internacional. Y es que jugar y triunfar en Colo Colo no es fácil. Ahí tienes el caso de Zavala, que en Melipilla las hacía todas, pero que en el Monumental no ha andado. Incluso parece que Quinteros dejó de considerarlo. Para rendir en el ‘Cacique’ el delantero, aparte de veloz, debe saber resolver en espacios reducidos, porque contra Colo Colo casi todos los equipos salen con exceso de precauciones defensivas”.

-¿Cuándo veremos tu libro en los escaparates, “Pollo”?

“Calculo que en unos quince o treinta días, de acuerdo a lo que me han dicho. Está en proceso de imprenta. Confieso que había pensado titularlo algo así como ‘El fútbol en dictadura’, porque trata, como te dije, de fútbol y de política. Pero a un amigo que le conté casi me pegó. Me dijo que, con ese título, ningún pinochetista, aunque cada vez queden menos, iba a comprarlo. Y no dejaba de tener razón, ¿verdad?”.