El pulso de la quinta fecha: Uruguay se agiganta, Colombia guapea y Chile toca fondo

El equipazo de Bielsa les ganó a los campeones mundiales en Buenos Aires para sumarlo al triunfo previo sobre Brasil, mientras que Luis Díaz fue el héroe colombiano en la victoria sobre el Scratch y Eduardo Berizzo dejó La Roja bajo la presión de los malos resultados.

Por CAMILO REY / Foto: AGENCIAUNO

El balance de la quinta jornada de las eliminatorias ya permite trazar proyecciones y ensayar ciertas conclusiones en el umbral de la última fecha del año. De pronto, los números de la tabla son lapidarios para Chile, Bolivia y Perú que, en este instante, están fuera del grupo mundialista y hasta del repechaje, aunque –por cierto- queda un extenso camino por recorrer. Entre la fecha del martes y la siguiente habrá un paréntesis de ¡diez meses! que seguramente posibilitará revisiones y cambios en la selecciones más conflictuadas.

LA CAPITULACIÓN DE BERIZZO

A despecho de las expectativas de la gente y las promesas del núcleo técnico, La Roja volvió a cumplir una presentación decepcionante, con rendimientos individuales deficientes y un sistema que no dio el soporte de juego necesario y reflejó las confusiones y desorientación que demostró el fallido proceso de Eduardo Berizzo. Chile nunca estuvo cerca de ganar el partido, ni siquiera jugando 50 minutos con un hombre más –tras la expulsión de Robert Rojas- y mucho menos cuando perdió a Víctor Méndez por tarjeta roja.

En ese marco, a ratos descontrolado, el capitán Gary Medel recibió una amarilla que lo deja al margen del encuentro con Ecuador y, además, cometió un penal que no fue advertido por el árbitro. Por último, demostrando que las jinetas no garantizan sensatez ante los micrófonos, declaró que “ustedes, la prensa, no dejaron trabajar a Berizzo”.

Asimismo, el recuento individual enseña que Alexis no fue el 10 desequilibrante y generador de juego, ni el joven Damián Pizarro aquel delantero potente y goleador que llegaba con la fuerza renovadora, según la sobrevaloración de algunos medios. En definitiva, el esquema no funcionó, en el segundo tiempo los cambios acentuaron la desorientación táctica y, al fin, Chile volvió a ser el doloroso retrato de una nueva decepción, coronada por la dimisión previsible de Berizzo.

DOS EQUIPOS CON FUEGO SAGRADO

El Uruguay de Marcelo Bielsa tocó el cielo en esta fecha: les ganó a los campeones mundiales en Argentina (2-0), con Lionel Messi en la cancha, completando dos hazañas en pocas semanas: venía de derrotar al invencible Brasil con la misma receta (2-0), en Montevideo. De Perogrullo, la Celeste cuenta con excelentes jugadores, pero fundamentalmente su mérito es el poder colectivo que le otorga la dinámica y disciplina táctica que caracteriza al ex seleccionador chileno.

A su vez, Colombia tuvo que bordear el “heroísmo” deportivo para alcanzar un triunfazo en Barranquilla, donde derrotó 2-1 a Brasil, remontando la desventaja inicial –gol de Martinelli, a los 3’- gracias a una figura superlativa como Luis Díaz, quien anotó ambos goles en el lapso de cuatro minutos y cuando la victoria ya parecía una quimera.

LA ILUSIÓN DE REVIVIR EN ECUADOR

Bajo el agobio climático de Maturín, Venezuela y Ecuador brindaron un empate sin goles marcado por la lucha y el despliegue físico, con escaso margen para el disfrute técnico y de poco apego al espectáculo.

Sin lucimiento ni claras oportunidades de gol, sin embargo los ecuatorianos volvieron conformes y esperan sumar puntos el martes cuando reciban a Chile en Quito -con Nicolás Córdova en el banco-, conscientes de que su identidad de juego les permite imponer las condiciones en casa.

Por último, confirmando el declive alarmante de Perú, Bolivia obtuvo su primera victoria gracias a las anotaciones de los Vaca, Henry y Ramiro. Hoy, Chile y ambas selecciones marchan en las últimas tres posiciones de la tabla sudamericana, condenados por esa pobreza futbolística que les hermana en su desdicha…