El rol de las empresas de cobranza ante histórico aumento de morosidad en los créditos

En enero pasado la Comisión para el Mercado Financiero anunció que el indicador de morosidad llegó al 2,99%, la cifra más alta en diez años.

Por EL ÁGORA / Foto (referencial): ARCHIVO

Que los chilenos no están pagando sus deudas es la sensación que queda después del informe publicado por la Comisión para el Mercado Financiero, el cual destaca que el indicador de morosidad de 90 días o más en los créditos de consumo, llegó a un 2,99%, una de las cifras más altas que se ha registrado durante el último tiempo, y que plantea un escenario preocupante en términos económicos.

Al igual que esta cifra, la historia detrás de las razones de esta alza también se pueden repetir: crisis económica, inflación, escenario laboral inestable, entre otros, motivos que han provocado que las personas dejen de pagar sus deudas, principalmente las adquiridas a través de créditos de consumo.

Frente a este escenario es que toma relevancia otro actor: las empresas de cobranza, que poco a poco han dejado atrás una connotación negativa de sólo ser el intermediario final entre la entidad financiera y quien mantiene una deuda, para también convertirse en un agente preventivo.

“Durante los últimos 15 años hemos puesto todos nuestros esfuerzos en no solamente tener una comunicación de obligación a los deudores, sino que también una de solución que les permita mejorar su situación financiera actual, y así evitar llegar hasta el punto de cobranza”, explica Claudio Arriagada, gerente general de Recsa Chile.

“Esto lo hacemos a través de prácticas éticas y transparentes con todas las personas con las que interactuamos día a día”, agrega.

Pero, ¿cuáles son estas prácticas?

Dentro de la forma de trabajo de Recsa, Arriagada destaca cuatro aspectos clave con los que se han posicionado como una empresa empática frente a los deudores, sabiendo que estos siempre existirán y que es necesario actuar de forma ética al momento de cobrar, y así poco a poco reducir el estigma negativo que existe sobre este rubro.

Dichas estrategias que utiliza según cuenta son:

Comunicación clara y respetuosa. Es clave mantener un diálogo respetuoso y profesional, evitando cualquier forma de acoso o intimidación.

Flexibilidad en las opciones de pago. En la línea de ser un apoyo para las personas, es que desde Recsa se enfocan en encontrar soluciones de pago flexibles y que se ajusten a la situación financiera del deudor.

Educación financiera. Probablemente sea el punto más innovador dentro del trabajo que realiza Recsa, y es que generalmente se tiene la idea de que el fin último de este tipo de empresas es cobrar y obtener un pago por parte de los deudores.

Sin embargo, desde la empresa han fomentado la prevención, principalmente a través de la educación con entrega de información y recursos para ayudar a las personas a tomar decisiones adecuadas.

“Es importante que las empresas no recurran a prácticas intimidatorias, acosadoras o fraudulentas; el abordaje a las personas debe ser justo, respetuoso y conforme a las leyes”, señalan expertos.