El “síndrome Guede” vuelve a aparecer como el “fantasma” de Colo Colo

El cuadro popular necesitaba ganar para transformarse también en puntero, pero por errores propios y ajenos no pudo superar a Palestino, debiendo conformarse con una paridad a un gol que por cierto no satisfizo las expectativas. Los hinchas albos no pueden dejar de preocuparse por este nuevo renuncio de un equipo que parece no dar la talla en esos partidos que el papel los muestra como más que propicios para sumar de a tres.

El “síndrome Guede” pareciera que, tempranamente, vuelva a instalarse como fantasma para las aspiraciones de Colo Colo. Porque esta vez, enfrentando a Palestino en el Bicentenario de La Florida, debía ganar para alcanzar en la cima de la tabla de posiciones a Unión Española y Everton, y, sin embargo, por errores propios y ajenos, debió conformarse con una paridad a un gol que, por cierto, estuvo lejos de las expectativas.

La hinchada alba, exigente como pocas, no puede olvidar –y es imposible que lo haga- la manera cómo, en el torneo pasado, Colo Colo vio escaparse, a una fecha del término, un título que parecía tener en el bolsillo. Eso aún no se perdona. Mucho menos cuando su fracaso significó la arremetida sobre la meta del archirrival, Universidad de Chile.

En un accidentado partido, en que pasó de todo, al punto que se jugaron 51 minutos en el primer tiempo y 53 en el segundo, Colo Colo, tras superar una trabada primera etapa, en que se sintió evidentemente incómodo por el piso sintético, pero más que nada por la presión que ejerció Palestino, terminó siendo mejor y dominando las acciones, pero sin encontrar el gol que “abriera” definitivamente el encuentro y le asegurara la posesión de esos tres puntos que pueden echarse de menos hacia el final del campeonato.

Y decimos que fue un partido muy accidentado porque no es frecuente que cuatro jugadores sufran lesiones que obliguen a la suspensión de las acciones. Partió la serie con el albo Véjar, y siguió luego con los percances sufridos por Pino, Barrientos y el arquero tricolor Melo, en dos oportunidades. Y no fue todo, porque a los 35 minutos de juego incluso el pito Carlos Ulloa debió abandonar el terreno de juego para dar paso al cuarto árbitro, Jorge Osorio.

En lo futbolístico, fue evidente que a Colo Colo, con Valdivia en la banca, le costaba armarse, fluir y prosperar en una cancha sintética que produce un juego distinto. Si a eso le sumamos lo bien que marcó Palestino en toda la cancha, con agresividad y sin quitarle el cuerpo al constante roce, era explicable que el juego albo no fluyera como esperaban sus jugadores.

Mientras Palestino contaba con “obreros” que corrían y marcaban sin escatimar esfuerzos, Colo Colo mostraba jugadores absolutamente “desaparecidos”, que hacían mucho más difícil la tarea de ir superando líneas, como Maturana y el goleador Paredes, que prácticamente no la tocaron en toda la primera etapa.

Tuvo que entrar por casualidad Valdivia (estaba previsto que lo hiciera en el segundo tiempo), por lesión de Véjar, para que Colo Colo empezara a encontrarle la vuelta al partido. Hasta fue el “Mago”, con un remate desde fuera del área, quien abriera la cuenta y llevara a plantearse de qué modo tendría que arreglárselas ahora el cuadro árabe para intentar mejor suerte.

Sólo que la ventaja en el marcador a Colo Colo no le duró mucho. Apenas cinco minutos después, Palestino encontraba premio a sus afanes y a su juego con la paridad conseguida por el central Marco González, entreverado con sus atacantes en un centro que el fondo albo no supo resolver. El defensor cazó un balón que dio en el cuerpo del “Pájaro” Gutiérrez para despachar un furibundo derechazo que pasó entre Barroso y Suazo para dejar sin opción alguna la estirada de Orión.

Y si al comienzo dijimos que Colo Colo resignó dos puntos de oro como producto de errores propios y ajenos, fue porque, en el segundo tiempo, transformado ya en dominador casi sin contrapeso de las acciones, de la ventaja lo privó un desacertado cobro del pito Jorge Osorio, conducido al error por la falla garrafal del guardalíneas Sergio Lagos. En efecto, cuando el lateral volante Gabriel Suazo metió el centro al área, Rivero estaba perfectamente habilitado para ganar luego la posición y conectar el frentazo que batía completamente a Melo, sólo que el asistente levantó su bandera para marcar un fuera de juego que no existía por ninguna parte.

Error, por cierto, ajeno, y que sólo viene a ratificar el pésimo momento que vive el referato nacional. Porque nadie podría pensar en que existe una velada colusión para perjudicar equipos o favorecerlos en detrimento de algún otro.

Pero si esa falla corrió por cuenta del equipo arbitral, el error propio lo cometió Colo Colo al no aprovechar las pocas pero clarísimas ocasiones de gol que pudo propiciarse. De partida, cuando en el minuto 60 el “Pajarito” Valdés no pudo batir desde los doce pasos a Melo, luego de falta de Torres en contra de Paredes.

Pero el uruguayo Rivero, que reaparecía después de su desencuentro con Mossa y su directorio a causa de su fallida partida al Belgrano de Córdoba, Argentina, también es claramente culpable de que el marcador de la primera etapa hubiera permanecido inamovible. Al minuto, escapando solo ante un pase profundo, no supo resolver, tirando recto al cuerpo de Melo. Y en el minuto 71, su “pecado” resultó incluso peor. Volvió a arrancar en solitario y desvió su remate, cuando tenía todo el arco para él y, además, lo acompañaba Paredes para recibir hipotéticamente una habilitación que le habría significado el mínimo esfuerzo de empujarla hacia las redes.

Como se ve, más allá del grosero error arbitral que significó el gol anulado a Rivero, Colo Colo también puso una generosa cuota de su parte para haber fracasado en su objetivo de transformarse también en puntero del campeonato.

Y aunque todavía queda bastante torneo por delante, no vaya a ser cosa que el “síndrome Guede” pase de sospecha a certeza. Que, una vez más, Colo Colo no dé el ancho en esos partidos que en el papel hay que ganar y, sin embargo, no puede.

PORMENORES

Campeonato Nacional de Transición. Tercera fecha

Estadio: Bicentenario de La Florida.

Público: 7.707.

Arbitro: Carlos Ulloa.

PALESTINO: Melo; Toro, González, Torres; Fernández, Rosende, Barrientos (68’ Poncet), Cereceda; Pino (76’ Díaz), Ahumada (80’ Arario); Gutiérrez.

COLO COLO: Orión; Campos, Barroso, Meza; Maturana (46’  Figueroa), Baeza, Suazo, Véjar (21´ Valdivia); Valdés; Rivero y Paredes.

Goles: Valdivia a los 26’ para Colo Colo y González a los 31’ para Palestino.

Tarjetas amarillas: en Palestino, Torres, Fernández, Pino y Gutiérrez; en Colo Colo, Baeza, Valdivia y Rivero.

Incidencias: a los 35’ se lesionó el árbitro Carlos Ulloa, siendo reemplazado por Jorge Osorio a los 41’. A los 60’, Jaime Valdés desperdició un penal, atajado por el meta Melo.