El sumario que exigía la oposición por el despido de Larraín se encuentra en curso

Tres funcionarias del Ministerio del Trabajo sólo se atrevieron a denunciar al subsecretario de Previsión Social tras enterarse de que éste había sido desvinculado. Y es que, siguiendo el conducto regular, sus denuncias habrían tenido que hacerlas ante el propio Larraín. Jorge Bofill, abogado que trabajará gratis, anunció que apelarán a todas las instancias (tribunales y Contraloría), para defender la honra del acusado.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

Aunque la oposición morigeró sus ataques en contra de la ministra del Trabajo, Jeanette Jara, y no ha vuelto a amenazar con negarle “la sal y el agua”, el caso del desvinculado subsecretario de Previsión Social, Christian Larraín, sigue plenamente vigente. Más aún luego que se informara que el ex funcionario será defendido por el abogado Jorge Bofill, que no ha descartado, hasta ahora, ninguna línea de acción, como acudir a los tribunales o a la Contraloría, “para defender la honra de Larraín”.

Si la postura de la derecha resultó inusitada tras la salida de Larraín de la Subsecretaría, toda vez que en todo gobierno se producen este tipo de hechos, que Bofill haya decidido asumir la representación del ex subsecretario “pro bono”, es decir, en forma gratuita, no puede sino llamar la atención.

Los abogados, sobre todo los famosos -y Bofill lo es- no son precisamente unos filántropos.

En el seno del Ministerio del Trabajo, sin embargo, se han tomado las cosas con calma. Primero, porque, como funcionario de confianza, Christian Larraín siempre supo que se mantendría en el cargo mientras contara con la confianza de su superior jerárquico, en este caso la ministra Jeanette Jara. Segundo, porque, producida la desvinculación del subsecretario, tres funcionarias se atrevieron por fin a hacer denuncias que, hasta ahora, se habían reservado.

Y no es difícil entenderlas. Para seguir el conducto regular tenían que acudir al subsecretario, pero como era éste el acusado de conductas impropias, seguir adelante significaba ponerse la soga al cuello y ser despedidas.

Según pudimos averiguar, sólo se atrevieron el pasado lunes 29 de mayo, tras enterarse de que la ministra Jara le había pedido la renuncia a Larraín el viernes 26, luego de que la titular de la cartera supiera que algunos medios de prensa, escritos y televisivos, estaban haciendo averiguaciones sobre eventuales conductas impropias del funcionario.

Tras confirmar la ministra que, efectivamente, existían varias quejas en contra de Larraín, que iban desde malos tratos hasta alusiones sexuales, procedió a informar a la Presidencia antes de solicitarle la renuncia.

Larraín sólo hizo efectiva su dimisión al día siguiente, es decir, el sábado 28. No sólo eso: tras percatarse de que parlamentarios de oposición criticaban su salida de la subsecretaría, y que hasta amenazaban con oponerse a cualquier intento oficialista por seguir insistiendo con una reforma tributaria, Christian Larraín apareció en los canales de televisión negando las acusaciones.

Señalaron los políticos de oposición, además, que no podía ser que el subsecretario hubiera sido removido de su cargo sin un sumario previo. Este sumario, sin embargo, está en curso, luego que las tres funcionarias antes mencionadas se atrevieran a denunciar a Larraín. Hasta antes de eso, la ministra no tenía razones para llevarlo a cabo.

Según pudimos recabar de fuentes confiables al interior del Ministerio del Trabajo, una de las funcionarias señaló que “era molesto y chocante que el señor Larraín, pretendiendo bromear, invitara a alguna de nosotras a hacer un trío”.

Sin embargo, son más las acusaciones de malos tratos en contra de Larraín, al cual definen gráficamente como “un señor con complejos de patrón de fundo”.

La prepotencia de los patrones de fundo es bien conocida en este país como para entrar en mayores detalles.

El hecho de que Christian Larraín ya no forme parte de la nómina de funcionarios de Previsión no significa, sin embargo, de que el sumario en su contra se haya descartado. Al contrario.

Según pudimos saber, a las tres acusadoras originales se han sumado otras voces en el curso de la investigación que se lleva a cabo al interior del Ministerio del Trabajo. Incluso funcionarios varones que han acusado a Christian Larraín de malos tratos.

El sumario, que sólo pudo iniciarse luego de acusaciones formales, es decir, a partir del lunes 29 de mayo, sólo espera la designación del “fiscal” que se haga cargo y realice todas las gestiones habituales en estos casos al interior de la administración pública. Lo de “fiscal” entrecomillado es simplemente para aclarar que se trata de un funcionario de alto rango a quien se le encarga el sumario. En ningún caso es, como podría pensarse, un miembro del Poder Judicial.

De la investigación a efectuarse, y de la conclusión del sumario, puede depender el futuro laboral de Christian Larraín. Porque de resultarle adverso le significaría quedar imposibilitado durante cinco años para desempeñarse en cualquier cargo público.