En Alemania también piden la salida del técnico

España le propinó a los alemanes la peor humillación desde 1931, ocasión en que “Die Mannschaft” perdió por 6-0 ante Austria. Hace algunos días fueron los ibéricos quienes hicieron sangrar el arco de Neuer al anotarle la misma cantidad.  

Por PAULA LLANOS, corresponsal en Alemania

La bestia germana está lejos de ser  la apabullante y vigorosa escuadra de Brasil 2014. Ya no cuenta con las fuertes piernas de Schweinsteiger, los ojos de Lahm ni la precisión de Müller o Götze. Otros históricos en la zaga son sólo un recuerdo: son los casos de Hummels y Boateng.  

Con el correr de los minutos, la masacre tomaba más fuerza y el entrenador germano, Joachim Löw, miraba perplejo, paralizado, sin reaccionar  ante tal sangriento espectáculo. Los 90 minutos dejaron un amargo sabor en la hinchada y una peor conclusión: la selección ya no es la hija favorita de Alemania.  

Las voces especializadas llenaron los diarios y los programas deportivos:  al unísono apuntaron a la responsabilidad del técnico. Lothar Matthäus argumentó: «Básicamente se perdió el momento perfecto para renunciar  y eso habría sido después de la Copa del Mundo 2014.  El momento del triunfo suele ser el mejor para despejar el camino».  

Y es que durante 14 años, la selección alemana ha atravesado profundos valles y grandes alturas.  Pero lo vivido ante España, sorprendió.  Y no precisamente de la mejor manera.

Otras voces se alzaron para repartir responsabilidades entre el cuerpo técnico y los jugadores: la nueva generación (en Chile se hablaría de la generación de recambio) no es ganadora.  Se debe comenzar desde la base y formar a nuevos integrantes. Las estadísticas respaldan esta apreciación: perdieron la semifinal Eurocopa 2016, en el Mundial de Rusia 2018 cayeron en la primera ronda y durante la Liga de las Naciones se despidieron sin triunfos .  

Michael Ballack no disimuló su opinión ante las cámaras: “Es difícil juzgar una derrota tan contundente. Normalmente estos resultados son una señal, un espejo de la situación actual. Fue realmente terrorífico cómo la selección se presentó en la cancha”. 

 

Frente a estos análisis tan descarnados surgieron las encuesta de rigor. Una de ellas fue realizada a horas de terminado el encuentro (disputado en Sevilla, el martes 17, el mismo día de la derrota histórica de Chile ante Venezuela), y arrojó los nombres de candidatos para suceder a Löw: el 92,3 por ciento desea su renuncia (sitio Sportbuzzer) y, ante la pregunta de quién debiese ser su reemplazante, un 41,2 señala a Klopp; un 22,2, a Ragnick, y un 15,1 % a Flick. El resto de los porcentajes se dividen entre Kovac, Nagelsmann, Klose y Tuchel.  

Los hinchas y comentaristas pueden gritar nombres de sobra desde la galería, pero nada removerá al técnico de su cargo, aseguró el director de la selección, Oliver Bierhoff.  Ante la pregunta si Löw seguiría siendo el entrenador hasta la Eurocopa del próximo año, Bierhoff dijo a ARD TV: “Absolutamente, sí. Este partido no cambia nada. Seguimos confiando en Joachim, de eso no hay duda. Con el equipo nacional hay que pensar y analizar de un torneo a otro. Queremos conseguir el máximo en el próximo año”.  

Pero si algo hemos aprendido este 2020, en que una cosa es planificar y otra muy distinta que las cosas ocurran.  Estaremos atentos, alertas. Por lo pronto, “orejas , rabo y olé”.  Para España. Obvio.