En aprietos el Ministerio de Las Culturas: trabajadores convocan a paro

Al Bafona, que lleva más de 50 días sin actividad, se suma la convocatoria a paralización desde este jueves de parte de Afucar, Anfucultura y Sindicatos de Honorarios de Valparaíso y Santiago.

Por SEBASTIÁN GÓMEZ MATUS / Foto: ARCHIVO

Lo había advertido antes: la cultura en Chile es una mercancía. Ahora son los propios funcionarios, sobre todo los que trabajan a honorarios, quienes se proponen demostrarlo. Si el funcionamiento político interno, si la política cultural misma hace agua (es decir, reproduce una corrupción de financiamientos), no es de extrañar o no podía retrasarse más que viniera el coletazo de parte de quienes trabajan en el edificio cultural.

Las organizaciones sindicales Afucar, Anfucultura y los Sindicatos de Honorarios de Valparaíso y Santiago han convocado a un paro desde este jueves en todas las reparticiones de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, junto con las Seremis del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Tras tres meses de negociaciones con el ministro Jaime de Aguirre y con la subsecretaria de las Culturas y las Artes, Andrea Gutiérrez, los trabajadores de las organizaciones ya mencionadas decidieron escalar hacia una movilización.

En el lienzo que desplegaron en La Moneda se lee: “El Ministerio de las Culturas está en pelotas”. Los motivos, son los mismos de siempre: falta de respuestas concretas de parte de las autoridades a las demandas laborales.

En este caso, se refieren a ajustes o nivelaciones salariales, sobre todo por la persistencia de brechas salariales irracionales entre funcionarias, sin distingo de género. También exijen un “aumento de dotación ante excesivas e inabordables sobrecargas laborales, mejoras remuneracionales para quienes prontamente egresarán del servicio y que tienen importantes lagunas previsionales por prolongados contratos a honorarios”.

También piden una “implementación regulada del teletrabajo” y, además, acusan “falta de carrera y movilidad funcionaria, entre otras necesidades relevantes”.

Los mismos trabajadores que suscriben a los comunicados señalan que desde el gobierno anterior existe una carencia y que no es algo que sea connatural a este gobierno, sólo que en el actual se han agudizado las malas prácticas, a nivel de amiguismo en los cargos y el consiguiente aumento salarial, injustificado, de los mismos. Aparte de que hay cargos nuevos que se han creado sin una justificación verosímil.

Acusan de “desidia” al ministro Jaime de Aguirre, que a su vez no ha cumplido su compromiso de reestructurar el gabinete ministerial y disminuir la excesiva cantidad de asesores, lo que refuerza el punto anterior.

A su vez, respecto de la subsecretaria Andrea Gutiérrez, reconocen que ha mostrado voluntad y disposición, pero que “no ha sido suficiente ni efectiva”. En el fondo, la acusan de “dilatar reiteradamente las respuestas concretas”. ¿Pero para qué están los cargos políticos si no es para dilatar lo necesario y agilizar lo personal?

Finalmente, en sus comunicados las organizaciones sostienen que la paralización “busca generar condiciones para el trabajo digno que permita mejorar las políticas públicas en cultura y la ejecución de diferentes planes y programas que permiten ejercer el derecho a la cultura”. Se verá cómo resolver en los siguientes días. Lo cierto es que la convocatoria a paro va en serio y que el Ministerio de las Culturas está en franca crisis, no desde ahora, si no desde hace varios gobiernos, incluso desde su génesis.