Encuentran joyas y monedas del medioevo

El hallazgo se produjo en Países Bajos y tiene un valor incalculable.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHEOLOGY WEST-FRIESLAND

Con un simple detector de metales, en 2021 un historiador encontró en la localidad holandesa de Hoogwoud un tesoro de oro y plata de la época medieval y de incalculable valor

El hallazgo, que se calificó como “muy raro”, fue anunciado recién esta semana por el Museo Nacional de Antigüedades de Países Bajos, debido a que alguien lo había dejado archivado y oculto y no había vuelto a ser encontrado.

Se trata de cuatro colgantes de oro decorados en forma de luna creciente, junto con dos piezas de pan de oro que encajan entre sí y 39 pequeñas monedas de plata de un centavo. Las joyas probablemente datan del siglo XI y XIII, por lo tanto, tienen unos 10 siglos.

Lorenzo Ruijter descubrió el tesoro, informó a las autoridades, pero le pidieron que mantuviera silencio al respecto mientras los expertos del Museo Nacional de Antigüedades de Leiden restauraban e investigaban el hallazgo.

“Era el final del día, estaba cansado y quería irme a casa. Entonces el detector se disparó, excavé y sin darme cuenta tenía un objeto que parecía de oro en mis manos. Al principio pensé que se trataba del fragmento de un tarro de mermelada o algo similar, pero tras limpiarlo vi todo tipo de grabados”, declaró Ruijter.

En Países Bajos, quien quiera llevar a cabo una detección de metales en un terreno debe obtener una licencia y también un permiso por parte del propietario antes de poder iniciar los trabajos. Y un buscador que realice un hallazgo que se considere un “tesoro” o de importancia histórica está obligado a notificarlo de inmediato a las autoridades locales.

Junto a las monedas había asimismo algunos restos textiles, lo que podría indicar que las piezas estuvieron envueltas en un trozo de tela o en el interior de una pequeña bolsa. Los investigadores han indicado que posiblemente procedían de la diócesis de Utrecht o del imperio alemán.

Las más recientes se habrían acuñado entre los años 1247 o 1248 y llevan en el anverso una efigie del rey Guillermo II de Holanda cuando éste fue elegido rey de Alemania tras la excomunión del emperador Federico II de Hohenstaufen.

En cuanto a las joyas de oro, los investigadores creen que muy probablemente eran reliquias familiares que fueron pasando de generación en generación, hasta que, por algún motivo que desconocemos, fueron enterradas junto a las monedas.