(VIDEO) Entre errores y decepciones, la U clasificó a la copa del olvido…

El triunfo sobre Ñublense por 3-1 no le bastó a los azules para avanzar a la Sudamericana ni para maquillar la deficiente campaña de esta temporada, con un técnico y figuras que decepcionaron las expectativas de la hinchada.

Por CAMILO REY / Foto: AGENCIAS

Al cabo de una campaña deficiente y el intento fallido del técnico Mauricio Pellegrino de dotar al equipo de un fondo de juego, la U llegó a la despedida del torneo aferrada a intrincadas opciones más quiméricas que matemáticas para lograr un cupo desesperado en la Copa Sudamericana y su bono de US$225 mil.

Siempre pareció improbable que se conjugaran todas esas variables, aunque el objetivo básico de los azules era superar a Ñublense como una forma “honorable” de culminar otra temporada decepcionante. Sin embargo, el 3-1 definitivo en Santa Laura pareció apenas una gota en el océano de la mediocridad que finalmente ahogó a los herederos -lejanos, claro- del Ballet.

La derrota anterior en El Salvador no sólo reiteró las falencias colectivas del equipo, sino que ratificó la falta de “feeling” del camarín -y el quiebre, al fin- con Pellegrino, a quien durante la semana le enrostraron su retraso en llegar a la charla técnica previa a enfrentar a Cobresal, debido a que realizó un tour por el mineral.

En ese contexto, la U llegó al cierre de año ante un rival que también se enredó en la previa por las torpes declaraciones del técnico Caputto contra Jaime García, un entrenador respetado en la zona luego de su gran trabajo en Chillán.

Ñublense dio el primer golpe bajo en el calor agobiante de Santa Laura cuando el partido recién se perfilaba en el trámite. A los 17’, una maniobra de contragolpe derivó en un centro de Cerezo que Pato Rubio peinó hacia la red, superando la escasa reacción de Toselli. La celebración de Ñublense se transformó en un gesto de “perdón” del goleador, otro ex universitario -junto a Cerezo y Reyes- en la formación sureña.

Luego, la U reaccionó para establecer un dominio estéril, orientado por acciones personales de Palacios y Fernández. En ese intento, un carrerón de Assadi terminó con una infracción y amarilla para Cerezo: una decisión exagerada de Maza, que a los 17’ había anulado el segundo a Ñublense, anotado por Sosa.

Los azules empujaron hasta lograr, a los 32’, un empate fugaz: la anotación de Poblete fue invalidada por un offside previo, tras un córner de Morales. A esa altura, la presión de la hinchada azul -siempre más protagonista que sus jugadores- impulsaba a un equipo de recursos previsibles, como el despliegue de Fernández y la proverbial movilidad de Palacios. Por esa vía, a los 42’ Fernández habilitó el “Chorri” desde la derecha y el delantero anotó con un remate pifiado el 1 a 1, en la insistencia ante el portero Pérez.

Más tarde, la fuerza de Ñublense incomodó el predominio de la U y llevó a Maza a sacar otra amarilla, esta vez a Reyes por una caída de Fernández. Promediando un segundo tiempo sin emociones, el ingreso de Guerra por Fernández motivó una reacción destemplada del argentino, quien insultó al aire y pateó un micrófono a su salida.

Aun así, la inercia del juego llevó al segundo tanto, a los 71’, mediante un cabezazo totalmente libre de Palacios frente al arco visitante. Esa ventaja no mejoró la expresión técnica mediocre del espectáculo, determinado por la lucha y las faltas frecuentes. Ya sobre el cierre, una falla del árbitro -quien dejó seguir mientras se hacía una modificación- permitió que Guerra estableciera con toque suave un 3-1 que no agregó demasiado a una historia resuelta.

En rigor, el último arresto, más anímico que futbolístico, no le bastó a la U para revertir la suerte que se forjó en una mala campaña, con la responsabilidad evidente del técnico y la mediocridad de aquellas “figuras” que no aparecieron. El equipo de Pellegrino no obtuvo la recompensa que pretendía y, al fin, debió conformarse con el sabor de la “copa rota”, como aquella que popularizó José Feliciano con el mismo tono de amargura y decepción (“Mozo, sírveme la copa rota/ sírveme que me destroza / esta fiebre de obsesión…”).

PORMENORES

Campeonato Nacional, fecha 30.

Estadio: Santa Laura.

Público: 12.000 espectadores.

Árbitro: Piero Maza.

Universidad de Chile (3): C. Toselli; J. Gómez, L. Casanova, M. Zaldivia, M. Morales, I. Poblete, E. Ojeda, R. Cordero, L. Assadi, L. Fernández, C. Palacios. DT: Mauricio Pellegrino. Cambios: 68’, N. Guerra por Fernández; 80’, D. Navarrete por Gómez y J. Fuentealba por Assadi.

Ñublense (1): N. Pérez; B. Cerezo, R. Caroca, N. Zalazar, J. Campusano, L. Reyes, M. Rivera, J. Leiva, B. Oyarzo, I. Sosa, P. Rubio. DT: H. Caputto. Cambios: 46’, A. Valdés por Oyarzo; 53’, R. Rebolledo por Cerezo y R. Cisterna por Leiva; 72’, S. Ditbborn por Rivera.

Goles: 17’ Patricio Rubio, cabeza (Ñ), 42’ y 71’ Cristián Palacios y 89’ Nicolás Guerra (U).

Tarjetas amarillas: L. Fernández (U); B. Cerezo, L. Reyes (Ñ).

Vea las mejores jugadas del partido (gentileza de TNT Sports):