Escándalos en el tenis

No se trata de un berrinche de Kyrgios, ni de un ataque de furia de Djokovic contra sus raquetas. Esta vez fueron tres bombazos que estallaron al mismo tiempo en diferentes escenarios. El primero, y que causó más conmoción, fue la suspensión por doping de la ex número uno del mundo, la rumana Simona Halep, después el caos organizativo del ATP 250 de Nápoles, y en tercer lugar, las sorpresivas y sospechosas derrotas por paliza de tres calificados tenistas en un mismo día, en el Open de Estocolmo.

Por SERGIO RIED / Foto: ATP

Comencemos por el bombazo del año: la suspensión provisoria de la ex número uno del mundo y ganadora de 24 torneos WTA y dos Grand Slams (Roland Garros 2018 y Wimbledon 2019), la rumana Simona Halep, que dio positivo por uso de Roxadustat, producto similar al EPO, durante un control en el reciente US Open.

Simona, que tuvo un profundo bajón en 2021 y estuvo a punto de retirarse del tenis por problemas físicos y emocionales, se puso en manos del prestigioso coach Patrick Mouratoglou, quien le cambio el chip y le devolvió la confianza, lo que le permitió ganar el título del Masters 1000 de Toronto y volver a meterse entre las primeras 20 de la WTA.

Al conocer de su castigo (que podría terminar con su carrera por sus 31 años), la rumana se defendió en su cuenta de Twitter con las habituales disculpas de que la cantidad de Roxadustat encontrada en su sistema «era mínima», que los valores que le inculcó su familia le impedían hacer trampa… y bla, bla, bla.

En tanto, mientras se da a conocer el fallo final, Halep no puede ni participar ni asistir a torneos oficiales de tenis y su coach, a quienes muchos culpan de este dopaje, permanece mudo.

CAOS EN NÁPOLES

El segundo hecho que remeció al deporte blanco, es realmente insólito y sucedió en el recién estrenado ATP de Napoli, que pese a tener la licencia de 250 por un año a prueba (durante 21 años fue challenger) hizo todo lo posible para que su torneo sea debut y despedida. De principio a fin todo fue un caos en la tercera ciudad más grande de la península.

Empezando, cuando la organización le negó una wild card (invitación) al laureado Andreas Seppi por considerar que era «una perdida». Ya con las aguas agitadas, las rondas clasificatorias y las dos primeras del cuadro principal debieron trasladarse a un club distante 40 minutos de la sede del torneo, por el pésimo estado de las canchas duras al aire libre del Napoli Tennis Club. Ante los airados reclamos de jugadores que se negaban a jugar en las deterioradas pistas y de los aficionados que gritaban pidiendo la devolución del dinero de sus entradas, comenzaron los partidos del cuadro principal el miércoles. Y otra vez el desastre llamó a la puerta, porque la humedad, producto de la cercanía del vecino Mediterráneo, torno las canchas tan resbalosas y peligrosas para los jugadores, hecho que culminó con el retiro del francés Corentin Moutet en su match ante el serbio Miomir Kecmanovic, cuando ganaba 5-3 el primer set, por «temor a romperse una pierna». En tanto, el partido entre Fabio Fognini y Pablo Carreño Busta debió suspenderse cuando apenas se habían jugado tres games.

Así y todo, esta Tennis Napoli Cup, que será recordado como el peor campeonato de la historia, llegó a su fin con dos jugadores de casa disputando el sufrido título, Matteo Berrettini (16 ATP) y el niño prodigio del tenis Italiano Lorenzo Musetti, de sólo 20 años y ranqueado 24 del mundo. Con triunfo del que será, a no dudarlo, el nuevo Roger Federer del tenis, el Lolo Musetti derrotó a su siempre temible compatriota por 7-6 y 6-2.

CARRETE SOSPECHOSO

El tercer escándalo, que comenzó casi como una anécdota, fue tomando con el correr de los días, un cariz distinto y digno de ser tomado como algo más serio. Se trata de tres derrotas aplastantes de jugadores estadounidense en el Open de Estocolmo. Porque las actuaciones en cuartos de final de Frances Tiafoe (17°), Tommy Paul (31°) y J. J. Wolff (56°) que cayeron respectivamente y el mismo día frente al finlandés Emil Ruusuovuori (52°), al sueco Mikael Ymer (79°) y al  australiano Alex de Miñaur (23°), están siendo investigados por la Agencia Internacional de Integridad del Tenis. Pese a que se especuló con que las aplastantes derrotas de los estadounidenses se debieron a que los tres habían tenido una noche de carrete, entró en escena el temido y combatido germen del «arreglo de partidos» por las mafias de las casas de apuestas. Porque no es normal que ninguno haya sacado un solo set y que entre los tres apenas hayan conseguido 15 games. Dicen que se los comió la noche sueca, pero ahora surge esta otra arista que echa por la borda esa suposición.

Pero como el show debe continuar, entre los bien portados, el título escandinavo fue a manos del verdugo de Cristian Garin en segunda ronda, el noruego de 20 años Holger Rune (27°), que derrotó en la final al 5 del mundo, el griego Stefanos Tsitsipas por 6-4 y 6-4.

Al mismo tiempo, en el tercer torneo de la semana, el canadiense Felix Auger Aliassime consiguió su tercer título en el ATP 250 de Amberes, al vencer en la final al estadounidense Sebastián Korda, por 6-3 y 6-4, en un torneo que marcó la vuelta al primer plano del austríaco Dominic Thiem que alcanzó las semifinles donde cayó ante Korda en un tiebreak del tercer set.

Ahora se vienen dos ATP 500, en Basilea, Suiza y Viena, Austria, donde Alejandro Tabilo perdió en las qualies y Cristian Garin (86°) debuta ante el italiano Yamk Sinner, número 12 del mundo.