España abre investigación por insultos racistas contra Vinicius Junior

El delantero brasileño fue atacado por un aficionado local en Valencia, lo que fue condenado por la Justicia, la Federación española y hasta el presidente Lula da Silva.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

El presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF), Luis Rubiales, dijo este lunes que el país tiene “un problema con el racismo” y abrió una investigación por los cánticos racistas proferidos contra el delantero estrella del Real Madrid, Vinicius Junior, durante el partido del domingo en Valencia.

La fiscalía de Valencia está investigando el incidente como posible “delito de odio”, dijo una fuente judicial. La medida llega después de que el Real Madrid dijera que había presentado una denuncia ante la oficina “para que se investiguen los hechos y se depuren responsabilidades”. El club aseguró que los cánticos, en su opinión, “constituyen un delito de odio”.

El delantero internacional brasileño, de 22 años, fue atacado por un aficionado local durante la derrota por 1-0 en Valencia el domingo.

Al respecto, Rubiales señaló que el país tiene un “problema con el racismo. Mientras haya un solo aficionado, un solo indeseable o un grupo de indeseables que insulten por la orientación sexual o el color de la piel de alguien, tenemos un grave problema”.

Vinicius se puso delante de los aficionados situados detrás de la portería y señaló al aparente culpable, y el juego se retrasó varios minutos en la segunda parte del partido.

El árbitro, Ricardo de Burgos Bengoetxea, habló con los responsables del estadio, que hicieron un anuncio pidiendo que cesaran los insultos racistas antes de que el juego se reanudara.

El árbitro escribió en su informe que un aficionado gritó “mono” al jugador.

Vinicius fue expulsado al final del partido por golpear a Hugo Duro, del Valencia, durante una reyerta. Posteriormente, emitió un comunicado en el que afirmaba que la Liga “pertenece a los racistas”, y varios jugadores brasileños de ayer y de hoy le ofrecieron su apoyo.

La ministra española de Trabajo, Yolanda Díaz, vicepresidenta del gobierno, también cargó contra los insultos y afirmó que “los cánticos racistas en los estadios de fútbol no representan a nuestro país. Seguiremos trabajando para acabar con el racismo”, tuiteó.

El técnico del Real Madrid, el italiano Carlo Ancelotti, afirmó que “la liga española tiene un problema, y Vinicius no es el problema. Vinicius es la víctima. Lo que ha pasado hoy ha pasado antes, pero no así. Es inaceptable”.

La FIFA reiteró el lunes que está permitido detener los partidos, así como que los jugadores abandonen el terreno de juego en su enfoque de tres pasos cuando se producen abusos racistas.

“Toda nuestra solidaridad con Vinicius”, dijo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en un comunicado.

En su cuenta de Instagram, Vinicius afirmó que en su país se considera a España “un país de racistas”.

Dijo que España era “un gran país, que me acogió y que amo, pero que ha aceptado exportar al mundo la imagen de un país racista. Lo siento por los españoles que no estén de acuerdo, pero hoy, en Brasil, España es conocida como un país de racistas”.

Agregó que “la liga que alguna vez perteneció a Ronaldinho, Ronaldo, Cristiano Ronaldo y Messi ahora pertenece a los racistas”.

El portero del Real Madrid, Thibaut Courtois, dijo que había oído “ruidos de mono” durante el partido y afirmó que se habría marchado con Vinicius si el brasileño hubiera decidido dejar de jugar.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, condenó los insultos y declaró en una rueda de prensa al término de la cumbre del G7 en Hiroshima, Japón, que Vinicius “fue agredido. Le llamaron ‘mono’. Es injusto que un pobre chico al que le ha ido tan bien en la vida, que puede estar camino de convertirse en el mejor del mundo, sea insultado en todos los estadios en los que juega”.