Esta vez los errores no hundieron a la U

Aun cometiendo las clásicas chambonadas de Christian Vilches, la defensa azul mejoró su rendimiento, mientras su ataque tuvo la contundencia que echaba de menos. Eso, más las notables salvadas de Johnny Herrera, explica el 3-1 en La Cisterna.

Había ciertos temores en Universidad de Chile. Nacían en la historia, por los 28 años transcurridos desde la última vez que había jugado (y perdido) en el estadio de La Cisterna, y en el presente, tan esquivo en victorias en condición de visitante. Los azules vieron con ilusión la pelea que dio el alcalde cisternino, Santiago Rebolledo, para que no se jugara ahí, y se tuvieron que resignar ante la tozudez de la Intendenta metropolitana, Karla Rubilar, que no preveía peligro en las hordas azules.

Todo eso se olvidó apenas le pelota comenzó a rodar y el asunto se redujo a demostrar las facultades futbolísticas de un equipo que busca sobrevivir en Primera División, como Palestino y otro que todavía pretende lugares de avanzada en el campeonato nacional, como la U.

El primer tiempo es de lo mejor que ha mostrado el conjunto azul desde que asumió el entrenador Frank Kudelka. No llegó a niveles para el aplauso, porque no tiene cualidades para eso, pero sacó adelante su tarea sin pasar muchos apremios.

A los 13 segundo de juego, Christian Vilches ya había cometido una de sus clásicas chambonadas, pero lo salvaron sus compañeros. Conscientes de que el central azul se pone nervioso cada vez que lo apremian, José Luis Muñoz se le fue encima cada vez que lo vio con la pelota en los pies. y dos veces más lo hizo enredarse en la salida y dejar a su arquero en peligro.

Fueron las únicas ocasiones en que Palestino se acercó a Johnny Herrera en el lapso inicial. Todo lo demás, aunque mostraba juego más coordinado que el de su adversario, terminó con un córner o un centro desmedido.

No llegó mucho la U tampoco, pero tuvo más contundencia. El juego era largo e impreciso casi siempre, porque la U confía más en los pelotazos de Rafael Vaz que en las entregas de Gonzalo Espinoza, pero el panorama cambiaba desde que el balón caía en poder de Yeferson Soteldo. El venezolano se hizo ver después de un cuarto de hora inicial en que nadie se acordó de él y fue protagonista hasta que fue reemplazado -exhausto y adolorido- a los 73’.

Un tiro de Espinoza en el travesaño y un penal de Agustín Farías sobre Ángelo Henríquez, no cobrado, advirtieron lo que vendría a los 26’: la apertura de la cuenta. Desbordó por primera vez Francisco Arancibia y su entrega retrasada la empalmó Soteldo, que anotó por mérito de su disparo violento y por defecto de las manos del arquero Sebastián Pérez.

Se tranquilizó la U y disimuló las falencias que la hacen tan irregular. Tanto, que a veces parece jugar con dos defensas por los regalos de Vilches, con dos volantes porque Rafael Caroca quita muy poco y con medio delantero porque Henríquez no se entiende con ninguno de sus compañeros. Aún así, consiguió ampliar la ventaja antes del descanso en otra jugada de notorio tinte individual. Yerko Leiva recuperó con guapeza cerca del área contraria, controló adecuadamente el balón y terminó su jugada con un derechazo violento y cruzado.

Cambió radicalmente el trámite en la segunda etapa. Con otro espíritu de lucha y otra velocidad de juego, Palestino copó el mediocampo, encerró a la U en su zona y obligó a Johnny Herrera a dos salvadas gigantescas en maniobras que culminaron en absoluta soledad Luis Jiménez y Matías Campos. El ingreso de Felipe Barrientos por Julián Fernández fue decisivo en la transformación de los tricolores.

Cuando la U se asfixiaba sin salir de su zona y las lucidas maniobras de Soteldo no encontraban complemento en sus compañeros, ingresó David Pizarro para darle respiro. De un cambio de juego suyo y una extensión de pase de Henríquez permitieron que Sebastián Ubilla, recién ingresado, sacara un derechazo demoledor para liquidar la lucha.

Una falta de Matías Rodríguez a Campos López en el minuto final permitió el descuento de Palestino a través del penal servido por Campos López. Y la historia se terminó de inmediato, aumentando de paso la ilusión de los azules y las angustias de los tricolores.

PORMENORES
CANCHA: Estadio Municipal de La Cisterna.
PÚBLICO: 3.241 espectadores.
ÁRBITRO; Eduardo Gamboa.
PALESTINO (1): S. Pérez; G. Soto, A. González. N. Díaz, D. Torres; Luis Jiménez, A. Farías, J. Fernández (55’, F. Barrientos), J. Rodríguez; M. Campos y J. L. Muñoz (67, D. Vallejos). DT: Sebastián Méndez.
U. DE CHILE (3): J. Herrera; R. Echeverría, C. Vilches, R. Vaz, M. Rodríguez; Y. Leiva (68’, D. Pizarro), R. Caroca, G. Espinoza; Y. Soteldo (73’, S. Ubilla); A. Henríquez (86’, I. Díaz) y F. Arancibia. DT: Frank Kudelka.
GOLES: 26, Soteldo (U); 40’, Leiva (U); 75’, Ubilla (U), 90+1, Lópz, de penal (P).
AMONESTADOS: Alejandro González y Diego Torres (P); M. Rodríguez, F. Arancibia y D. Pizarro (U).
EXPULSADO: 51’, DT Sebastián Méndez (P).