Estados Unidos envía bombarderos a Corea del Sur

Por primera vez desde 2017, dos B-1, que salieron de la base aérea estadounidense en Guam, se unieron a los ejercicios aéreos combinados.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

Corea del Norte se sumó a su reciente aluvión de demostraciones armamentísticas lanzando cuatro misiles balísticos al mar, mientras Estados Unidos enviaba dos bombarderos supersónicos que sobrevolaban Corea del Sur en un duelo de poderío militar que subrayó las crecientes tensiones en la región.

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur dijo que los cuatro misiles de corto alcance disparados desde una zona costera occidental alrededor del mediodía del sábado volaron unos 130 kilómetros hacia el mar occidental del país.

El Norte ha probado más de 30 misiles esta semana, incluido un misil balístico intercontinental el jueves que provocó alertas de evacuación en el norte de Japón, y ha hecho volar un gran número de aviones de guerra dentro de su territorio en una airada reacción a un enorme ejercicio aéreo combinado entre Estados Unidos y Corea del Sur.

Los dos bombarderos estratégicos B-1 se unieron a los ejercicios aéreos combinados Vigilant Storm que Corea del Sur y Estados Unidos están realizando en la península coreana, donde no se veía el despliegue de estas aeronaves desde el año 2017.

Según detalló el ejército surcoreano, los B-1 se unieron junto a cuatro aviones de combate surcoreanos F-35A y otros cuatro cazas estadounidenses F-16 a los ejercicios, en los que participaron unas 240 aeronaves y que Seúl y Washington decidieron extender hasta el sábado en reacción a las recientes provocaciones de Pionyang.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte describió a última hora del viernes las acciones militares del país esta semana como una respuesta adecuada al ejercicio, que calificó como una muestra de “histeria de confrontación militar” de Estados Unidos. Afirmó que Corea del Norte responderá con la “más dura reacción” a cualquier intento de las “fuerzas hostiles” de infringir su soberanía o sus intereses de seguridad.

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur dijo a su vez que la participación de los B-1 en los ejercicios conjuntos demostraba la disposición de los aliados a “responder con firmeza” a las provocaciones norcoreanas y el compromiso de Estados Unidos de defender a su aliado con toda su capacidad militar, incluida la nuclear.

El despliegue de este tipo de bombarderos, que partieron desde la base aérea Andersen, en Guam, fue muy habitual en 2017, cuando la tensión entre Pionyang y Washington alcanzó niveles peligrosos, pero hasta ahora no habían vuelto a ser desplegados en la región.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte dijo que Estados Unidos y Corea del Sur habían creado “una atmósfera gravemente inestable” en la región con sus ejercicios militares. Acusó a Estados Unidos de movilizar a sus aliados en una campaña que utiliza sanciones y amenazas militares para presionar a Corea del Norte para que se desarme unilateralmente.

“La provocación sostenida está destinada a ser seguida por una respuesta sostenida”, dijo la declaración.

Corea del Norte ha lanzado decenas de misiles balísticos este año, incluidos varios misiles balísticos intercontinentales y un misil de alcance intermedio que sobrevoló Japón. Funcionarios surcoreanos dicen que hay indicios de que Corea del Norte podría detonar en las próximas semanas su primer dispositivo de prueba nuclear desde 2017.

Los expertos afirman que Corea del Norte intenta forzar a Estados Unidos a aceptarla como potencia nuclear y que busca negociar concesiones económicas y de seguridad desde una posición de fuerza.