EURO 2020: los vikingos ya sueñan con el botín mayor

Dinamarca se instaló en semifinales ganando con justicia a República Checa. Fue un 2-1 logrado con talento y trajín.

Por JOSÉ ROGGERO

La Eurocopa ya tiene un tercer semifinalista. Uno que no era candidato. Que como sus ancestros vikingos llegó al torneo con sigilo, remando suave y silenciosamente en sus modestas embarcaciones para sorprender a sus adversarios que apenas alcanzaban a reaccionar cuando ya era demasiado tarde.

Dinamarca ganó 2-1 a la República Checa, sorprendiéndola de entrada, con un cabezazo de Thomas Delaney, de origen sajón, en el minuto 5. El talentoso volante del Borussia Dortmund aprovechó que en un tiro de esquina la defensa checa marcó a los gigantes zagueros daneses para aparecer solo y batir al potero Vaclik.

El gol dejó en claro que en el Estadio Olímpico de Bakú daneses y checos no se guardarían nada. Para dos selecciones que llegaron con modestas ambiciones, el premio de alcanzar las semifinales era un botín demasiado valioso como para guardarse algo. 

Al revés. Todo se jugaba aquí y ahora. Entre la apertura de la cuenta y el 2-0 hubo tres ocasiones de gol danesas y dos checas. Los porteros o malas definiciones frustraron las celebraciones. 

Finalmente, fueron los dirigidos por Kasper Hjulmand los que volvieron a anotar. Esta vez, en el minuto 42, el delantero del Niza, Kasper Dolberg no esperó a que la pelota tocara el pasto para meter un derechazo cazando en el centro del área un centro desde la banda izquierda lanzado a tres dedos por el lateral Maehle. 

Lo mejor para el espectáculo fue que República Checa no se dio por vencida.

En el reinicio del encuentro el equipo de Jaroslav Silhavy tuvo dos casi goles en los dos primeros minutos. En el tercero llegó el descuento gracias al goleador Schick. 

En los siguientes 15 minutos los checos lograron mantener presión alta. Pero carecieron de claridad. Poco a poco, a partir del minuto 20, amainó su asedio al arco de Schmeichel. 

Los cambios daneses, por si fuera poco, refrescaron sus músculos, especialmente con el ingreso del moreno de origen tanzano Yussuf Poulsen. Su larga zancada enlazó bien con la del otro moreno danés, Martin Braithwaite, y ambos estuvieron a punto de liquidar todo con un tercer tanto que no llegó. 

No fue necesario. El final del partido encontró a una Dinamarca serena y con confianza en sí misma. No por nada su oncena titular la conforman cuatro jugadores de la Premier League, otros cuatro de la serie A de Italia, y 3 de las ligas española, alemana y francesa, respectivamente. 

Hay calidad de sobra. Más incluso que la de sus antecesores que inesperadamente ganaron la Eurocopa de 1992 con un fútbol aguerrido, pero no hermoso, porque los estertores de la generación dorada de los años 80 ya no daban para más. 

Ahora, en cambio, Dinamarca espera el premio mayor con un conjunto en plenitud de condiciones y, para mejor, talentoso. Que no extraña a su estropeado símbolo Christian Eriksen, quien desde lejos sigue cada vez más confiado, tranquilo y feliz el derrotero de sus compañeros. 

PORMENORES

Eurocopa 2020, cuartos de final

Estadio: Olímpico de Bakú (Azerbaiyán)

Árbitro:  Björn Kuipers (Holanda)

REPÚBLICA CHECA (1): Vaclik; Coufal, Celutska (65’, Brabec), Kalas, Boril; Holes (46’, Jankto), Soucek; Masopust (46’, Krmencik), Barak, Sevcik (80’, Darida); Schick (79’, Vydra).

DINAMARCA (2): Schmeichel; Christensen (81’, Andersen), Kjaer, Vestergaard; Stryger (70’, Wass), Hojbjerg, Delaney (81’, Jensen), Maehle; Damsgaard (59’, Poulsen), Dolberg (60’, Norgaard), Braithwaite.

GOLES: 1-0: 5’, Delaney (DIN); 2-0: 42’, Dolberg (DIN); 2-1: 49’, Schick (RCH)

TARJETAS AMARILLAS: en República Checa, Krmencic, Kalas.