Experto del SAG y los casos de influenza aviar: “La población puede consumir los productos avícolas de manera segura”

Carlos Orellana, jefe de la división de protección pecuaria del Servicio Agrícola y Ganadero, compartió algunas recomendaciones a la ciudadanía: “Las principales medidas de control es que las personas de la costa no manipulen las aves y ante cualquier situación anormal hagan la denuncia”.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

Luego de la confirmación de la presencia de influenza aviar de alta patogenicidad de la variante H5N1 en pelícanos de las regiones de Iquique y de Antofagasta, y anteriormente en Arica y Parinacota, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), a través de su jefe de división de protección pecuaria, Carlos Orellana, compartió algunas sugerencias a los residentes y visitantes de las zonas costeras, especialmente del norte de nuestro país: “Recomendamos a la ciudadanía no manipular las aves muertas o que estén moribundas y hacer la denuncia correspondiente a las oficinas del SAG de la región. Las aves silvestres juegan un rol muy relevante en movilizar el virus”.

Al mismo tiempo, el funcionario del SAG llamó a la tranquilidad luego de que se conociera la presencia de influenza aviar en tres pelícanos: “En general la población puede consumir los productos avícolas de manera segura, ya que la cadena de control se encuentra supervisada tanto por las autoridades de salud como por las autoridades del SAG. Las principales medidas de control es que las personas de la costa no manipulen las aves y cualquier situación anormal hagan la denuncia”.

“Las aves silvestres no reconocen fronteras y, por lo tanto, el ave va a volar y cruzar desde el extremo norte del continente hasta nuestro territorio y eso va a seguir ocurriendo. Lo que es importante es que nosotros tengamos una detección precoz y que mantengamos la enfermedad contenida en las aves silvestres“, continuó el especialista.

Orellana, finalmente, comentó las medidas de control elaboradas por su repartición: “El SAG como todos los años implementa sistemas de vigilancia en la costa asociados a aves migratorias y este año en particular, dada la situación en el hemisferio norte (específicamente en Estados Unidos y Canadá), esa vigilancia ha sido fortalecida en un trabajo del sector privado con otros actores del sector público, de manera de tener un mecanismo reforzado con el fin de detectar situaciones anormales y también aquellas que pudieran indicar la presencia de la enfermedad”.