Fabián Orellana hace camino al andar: va por su 6º equipo tras una década en España

El delantero se apresta a confirmar su vigencia futbolística en el Valladolid, mientras la Roja busca delanteros confiables para alternar con Alexis y Vargas. Luego del gol legendario a Argentina, el «Poeta» mostró rendimiento y regularidad con las camisetas de Xerez, Granada, Celta de Vigo, Valencia y Eibar.

Doce años después del gol que lo consagró en la histórica victoria de Chile sobre Argentina en el estadio Nacional, Fabián Orellana se alista para sumar una nueva estación a su tránsito por el fútbol español, en una etapa donde la Roja visualiza las próximas clasificatorias sin encontrar sucedáneos convincentes para Alexis y Edu Vargas en el ataque.

A los 34 años, el delantero surgido de Audax Italiano atraviesa un presente de madurez futbolística y reconocimiento evidente en un medio que nunca le concedió la vitrina de los clubes principales, pero lo vio crecer profesionalmente con camisetas modestas donde los sueños se proyectan diferente. Luego de un préstamo inicial no consumado al italiano Udinese, Orellana inició en 2009 su recorrido por las tierras del Quijote a caballo de una ilusión que se matiene tan vigente como sus condiciones en la cancha.

De esta forma, sumará una nueva camiseta en España, tras sus pasos por el Xerez, Granada, Celta de Vigo, Valencia y Eibar.

Con 7 goles, seis asistencias y 25 partidos como titular, el Deportivo Eibar ha disfrutado la mejor versión del chileno antes de cerrar un ciclo que ya tiene un próximo paradero definido: el Real Valladolid, a partir del 12 de septiembre.

La cesión desde el Valencia al Eibar en 2018 por 400 mil euros le permitió a Orellana completar un registro que supera –globalmente- lo que hizo Sánchez en las últimas temporadas: el “Poeta” disputó un total de 81 partidos oficiales, marcando 14 goles y 17 asistencias.

Hace pocos días, el Instagram de Fabián refrendó su cambio de folio:Hoy fue mi último partido de armero. Con mucha tristeza, quiero agradecer a este tremendo cuerpo técnico y a todos mis compañeros por estas 2 temporadas y media que pasamos juntos. Quiero también agradecer a la maravillosa afición del Eibar por el apoyo y el cariño que me brindaron estas temporadas”, escribió el atacante.

Ese balance se cerró con la gratitud de un hombre que aprendió a manejar sus altibajos y avatares en España sin olvidar que el fútbol da tantas vueltas como la vida. “Mi familia y yo fuimos muy felices aquí, todos van a estar siempre en nuestros corazones”, subrayó finalmente.

Más de una década en España

El encuentro de Orellana con el Valladolidel club que el ilustre Ronaldo compró en 35 millones de euros-, remarca un vínculo antiguo del fútbol criollo con los vallisoletanos. Cracks de la jerarquía insuperable de Patricio Yáñez (1982-86) y de Jorge Aravena (1985-86) abrieron el camino vistiendo esa camiseta, y posteriormente se sumaron Óscar Wirth (1986-88), José Luis Sierra (1989-90), Diego Rubio (2015-2016) e Igor Linchnovsky (2016-2017). En rigor, Valladolid confío en un variado surtido de figuras chilenas en distinstas etapas e, incluso, le entregó el banco al chileno-argentino Vicente Cantatore para dirigir entre 1985-1989 y en el torneo 1996-1997.

En el cuestionado mandato de Reinaldo Rueda con la Roja, Orellana vivió un episodio ingrato cuando fue desafectado de la convocatoria para el último amistoso con Guinea, antes que el estallido social y la pandemia cambiaran el curso de todo. Imprevistamente, el colombiano lo marginó con un argumento demoledor: “Así como está, no puede jugar dos partidos a tan alta intensidad en menos de 72 horas”.

El atacante volvió en silencio y, sin buscar consuelo en la incodicionalidad mediática de otros como Alexis o Vidal, se propuso hacer lo de siempre para seguir remando contra la corriente. Y, en definitiva, su arribo al Valladolid hoy no tiene tufillo añejo a revancha, sino que lo muestra simplemente en la dimensión de un jugador vigente que suma su sexto equipo en LaLiga y -por qué no-, acaso regrese a Pinto Durán cuando los números ya no le cuadren bien al profesor colombiano…

LA NOCHE MÁS GLORIOSA DE FABIÁN ORELLANA