Finalmente Uganda promulga su polémica ley antigays

La ley impone pena de muerte para la “homosexualidad agravada”, que incluye transmitir una enfermedad a través del sexo o tener relaciones con menores.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, promulgó este lunes una controversial ley contra la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero, transexual, intersexuales, queers y más (Lgbttiq+), y que incluye hasta pena de muerte, criminalización de la homosexualidad, terapias de conversión y otras medidas, lo que la convierte en una de las leyes antigays más duras del mundo.

La ley se aprobó el 21 de marzo en el Parlamento, luego de que Museveni pidiera a los parlamentarios que volvieran a examinar el texto y los instó a precisar que no es un crimen “ser homosexual”, pero que sí están penalizadas las relaciones entre personas del mismo sexo (sic). Los legisladores defendieron la norma, al afirmar que las medidas “protegen la cultura nacional y sus valores”.

Las relaciones entre personas del mismo sexo ya eran ilegales en Uganda, así como en más de 30 países africanos, pero la nueva ley va mucho más allá. Por ejemplo, impone la pena de muerte por “homosexualidad agravada”, que incluye transmitir una enfermedad terminal como el sida a través del sexo gay, o tener relaciones con menores.

También estipula una sentencia de 20 años por “promover” la homosexualidad. Y establece que las organizaciones que sean acusadas de incentivar las relaciones entre personas del mismo sexo pueden ser prohibidas durante 10 años.

Durante su tramitación, la ley fue criticada por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó el texto de “discriminatorio” y expresó su “consternación” por la promulgación de una legislación “draconiana, contraria a la Constitución y los tratados internacionales. Esta ley abre vías para que haya violaciones sistemáticas de los derechos de las personas Lgbttiq+”.

La homosexualidad está penalizada en Uganda desde las leyes que rigieron durante la colonización, pero desde la independencia, en 1962, no ha habido una condena por actos sexuales consentidos entre personas del mismo género.

La legislación cuenta con un amplio apoyo de la opinión pública en Uganda, un país mayoritariamente cristiano, donde las personas son muy religiosas y la comunidad gay sufre mucha discriminación.