Francia: el presidente Emmanuel Macron salva las censuras, pero queda malherido

La oposición no pudo llevar adelante la acusación contra la primera ministra, Élisabeth Borne, pero el gobierno quedó muy debilitado.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

La reforma de las pensiones impuesta a rajatabla y por decreto puso en serios aprietos al presidente francés, Emmanuel Macron, aunque este lunes fueran rechazadas las dos mociones de censura presentadas por la oposición en contra de la primera ministra, Élisabeth Borne.

La medida generó el rechazo de los sindicatos y de dos de cada tres franceses, según las encuestas, luego que Macron impuso un retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años a partir del año 2030, y adelantó a 2027 la exigencia de cotizar durante 43 años (y no 42, como ahora) para cobrar una pensión completa.

Sin mayoría clara en el Parlamento, el presidente optó el jueves pasado a recurrir al polémico artículo 49.3 de la Constitución, un mecanismo que le permite aprobar la iniciativa por decreto, prescindiendo del voto legislativo, ante el temor de no reunir el apoyo necesario en la Cámara Baja, donde no cuenta con mayoría absoluta.

La primera moción de censura contra el gobierno francés no consiguió el respaldo suficiente en la votación, aunque se quedó a sólo nueve votos de lograrlo. Por tanto, la Asamblea Nacional de Francia rechazó la moción de censura presentada por un grupo LIOT (Libertad, Independientes, Ultramar y Territorios) con 287 votos en contra y 278 a favor.

La segunda moción de censura, presentada por la ultraderechista Unión Nacional que lidera Marine Le Pen, contó con sólo 94 votos a favor.

Este fin se semana, algunos políticos fueron amenazados con la guillotina si protegían al gobierno. La Policía dijo que se habían enviado cientos de mensajes de este tipo a los legisladores antes de la votación.

Por ejemplo, la diputada Agnes Evren, vicepresidenta del Partido Republicano, publicó una imagen de una amenaza de muerte que, según dijo, le fue enviada el domingo y que prometía que “vuestras cabezas caerán”, llamando a “la guillotina por tu cara” por apoyar a Macron.

Pese a que las mociones no prosperaron, para Mathilde Panot, diputada de La Francia Insumisa, “el gobierno ya está muerto. Solo faltaron nueve votos para tumbar al gobierno y su reforma. La primera ministra obviamente debe dimitir”.

Los expertos creen que el hecho de que 19 de los 61 diputados del partido Los Republicanos hayan apoyado la salida del gobierno despierta dudas sobre el futuro político de Borne. La dirección de Los Republicanos había dado orden de apoyar al gobierno a pesar de no formar parte de la coalición que lidera Macron, por lo que estos diputados rompieron la disciplina de voto.

Tras la votación, Borne escribió en Twitter que “estamos llegando al final del camino democrático de esta reforma esencial para nuestro país”.

Las calles siguen protestando contra la reforma a las pensiones, como ha sucedido hoy en varias ciudades francesas, donde la Policía trata de reducir a los manifestantes duramente, algo que ha sido también muy criticado. Se han levantado barricadas y prendido fuego al mobiliario urbano, por lo que ha habido cientos de detenidos.