Francia: inician intensos debates por reforma previsional

Dos de cada tres franceses se opone al retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años propuesto por el poder ejecutivo.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: CAPTURA DE PANTALLA

La Asamblea Nacional francesa inició un intenso y visceral debate sobre la reforma de pensiones propuesta por el presidente Emmanuel Macron.

En un ambiente tenso entre protestas de la oposición de izquierda, que obligó a suspender temporalmente la sesión, se recordó que, según las últimas encuestas, dos de cada tres franceses se opone al retraso de la edad de jubilación de 62 a 64 años propuesto por el poder ejecutivo, que, al carecer de mayoría absoluta, necesita el apoyo de la oposición de derecha de Los Republicanos para aprobar la medida en el Parlamento.

“Ya estamos aquí, ya estamos aquí”, decía en la tribuna el ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, cuando la presidenta de la Cámara Baja, la centrista Yaël Braun-Pivet, se vio obligada a suspender la sesión durante unos minutos ante las protestas.

Las bancadas de izquierda protestaban contra la atribución mediante sorteo a la extrema derecha la posibilidad de defender una enmienda pidiendo que la reforma se someta a un referéndum, pese a que la izquierda fue la primera en proponerlo.

Aunque compartida por gran parte de la oposición, la propuesta defendida por la extrema derecha no tiene posibilidades de pasar, ante el rechazo de la izquierda a votar una propuesta de la ultraderechista Marine Le Pen.

Para esquivar la situación, un grupo de oposición independiente presentó también una enmienda pidiendo un referéndum, considerando que debería tenerse en cuenta y, en su caso, realizar un nuevo sorteo, a lo que se opuso Braun-Pivet, ex ministra de Macron.

Tras una breve pausa, la sesión pudo retomarse en un ambiente tenso y el ministro de Trabajo pudo iniciar la defensa de una reforma que, según el gobierno, busca evitar un futuro déficit en el fondo de pensiones.

El debate parlamentario es el primer episodio de una semana clave para la reforma, a la que seguirá una tercera jornada de huelga y protestas este martes y una nueva manifestación el sábado, que se anuncia masiva.

El gobierno, decidido a sacarla adelante pese al rechazo popular, usó un procedimiento parlamentario que limita el tiempo de debate en la Asamblea y en el Senado. Así, si para el 26 de marzo las dos cámaras no logran pronunciarse, el gobierno podrá aplicar la reforma por ordenanza.