Francia: Macron culpa a videojuegos de la violencia

El presidente francés cree que los enfrentamientos que estallaron tras la muerte de un adolescente a manos de la Policía estuvieron influidos por los juegos de video.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER 

En declaraciones que causaron estupefacción en los analistas y nuevas respuestas airadas en redes sociales, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que considera que los violentos enfrentamientos que estallaron la semana pasada tras la muerte de un adolescente por disparos de un policía se deben, al menos en parte, a los videojuegos.

Para los expertos, la muerte de Nahel M., de 17 años, durante un control de tráfico rutinario el 27 de junio, desató una ola de ira que afloró como respuesta natural en una multitud de jóvenes franceses que arremetieron una vez más contra la discriminación racial y la irresponsabilidad policial.

Los manifestantes incendiaron miles de automóviles, atacaron escuelas, ayuntamientos, comisarías, bancos y empresas, y prendieron fuego a casi mil edificios. Los daños se estiman en unos 1.100 millones de dólares.

Como consecuencia, miles de jóvenes han sido detenidos desde que comenzaron los disturbios, días después de la muerte de Nahel. Según el Ministerio del Interior francés, la edad media de los detenidos es de 17 años.

La crisis ha puesto de manifiesto el profundo rencor de las comunidades marginadas, a menudo de bajos ingresos, por la discriminación (Nahel es de ascendencia norteafricana) y la falta general de oportunidades en una sociedad cada vez más sectaria.

Y en una muestra más de su estrambótico sentido de la realidad y su falta de tino, el presidente Emmanuel Macron culpó a las redes sociales por la devastación y a los videojuegos, por haber inspirado la violencia y el vandalismo de imitadores.

“A veces parece que algunos de ellos están experimentando, en las calles, los videojuegos que les han intoxicado”, dijo Macron en una rueda de prensa. Añadió que los manifestantes están utilizando Snapchat y TikTok para organizarse y difundir “una imitación de la violencia, que para los más jóvenes conduce a una especie de desconexión de la realidad”.

La preocupación de que los videojuegos promuevan masacres o manifestaciones descontroladas tiene ya cerca de medio siglo: se remonta al lanzamiento en 1976 de Death Race, un videojuego Arcade que ponía a los jugadores al volante de un coche para acribillar figuras humanoides a cambio de puntos.

El argumento volvió a cobrar fuerza en la década de 1990, con el lanzamiento de juegos de disparos en primera persona mucho más realistas.

Es el viejo demonio del que se han aferrado algunos políticos. Pero se ha vuelto menos común a medida que multitud de estudios han llegado a la conclusión de que no existe una relación causal entre los videojuegos y el comportamiento violento.

En 2019, tras dos tiroteos masivos ocurridos con apenas días de diferencia en Ohio y Texas), el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que “debemos poner fin a la glorificación de la violencia en nuestra sociedad. Y esto incluye a los horripilantes y espeluznantes videojuegos que ahora son habituales”.

Sin embargo, los expertos subrayan que los videojuegos no causan delitos violentos. Christopher Ferguson, profesor de la Universidad Stetson de Florida, opinó que le sorprenden los comentarios de Macron. “El presidente tiene 45 años y pertenece a una generación criada con videojuegos, por lo que verle mencionar esto es casi anacrónico. Estoy perplejo, porque la evidencia es muy clara. Sea lo que sea lo que esté pasando en Francia, sea cual sea la violencia que se esté produciendo, desde luego no se debe a la violencia de los videojuegos”.

Agregó que, “especialmente a través de experimentos a largo plazo que abarcan décadas, se ha demostrado que jugar a videojuegos violentos no provoca ni siquiera comportamientos agresivos a nivel de broma, y mucho menos delitos violentos”.

Y argumentó que el número total de delitos violentos en Estados Unidos se redujo significativamente entre 1993 y 2020, el mismo periodo durante el cual los videojuegos violentos aumentaron en popularidad.

Para corroborar sus palabras, recordó un estudio de 2019 de la Universidad de Oxford que determinó que la práctica temprana de videojuegos violentos entre los adolescentes británicos no predice un comportamiento delictivo grave o violento más adelante.

“Si los videojuegos fueran la causa de violencia desenfrenada, países como Japón, Corea del Sur y Holanda, que consumen más videojuegos violentos per cápita en el mundo, estarían plagados de derramamientos de sangre. En cambio, son tres de los países más pacíficos del planeta”, concluyó Ferguson citado por agencias internacionales.

Y respecto de Macron, afirma que “es común que políticos recurran a este estribillo, pues es una forma de desviar la culpa de sus erradas o fracasadas políticas gubernamentales. Hace que la gente hable de lo que no debe, y ahora están pensando en los videojuegos. No están pensando en el control de armas o en las desigualdades que están ocurriendo en Francia”.