Francia: Macron desafía a los sindicatos y minimiza las protestas

El presidente francés también comparó las movilizaciones con lo vivido en el Capitolio estadounidense o el parlamento brasileño. Cientos de miles de personas marchan hoy jueves en París y otras ciudades.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER

El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que el nuevo e impopular decreto que eleva la edad de jubilación de 62 a 64 años, “es necesaria” y que la pondrá en vigor “a finales de año” pese a las masivas protestas y los cientos de huelgas que ha generado, porque “la multitud no da derechos”.

“¿Creen que disfruto haciendo esta reforma? No. Pero no existen cien maneras de equilibrar las cuentas (…) Esta reforma es necesaria”, afirmó.

Y aunque desde la decisión del gobierno de saltarse la votación en el Parlamento -el jueves pasado- generara que las protestas se volvieran más violentas y sumaran miles los detenidos, Macron dijo que no tolerarán lo que llamó “violencia extrema (…) Nos aseguraremos de que se pueda reanudar una vida lo más normal posible frente a los pocos que bloquean las cosas”, señaló.

Esos “pocos” de los que habla suman al menos tres millones de manifestantes sólo entre el jueves 16 y el miércoles 22.

Y hoy suma al menos un millón más, en la jornada de manifestaciones más masiva contra la reforma de pensiones desde que se impuso por decreto.

Los cientos de miles de personas marchan en París y en las grandes capitales provinciales, muchos con carteles contra Macron escritos a mano. “La jubilación antes de la artritis”, se lee en uno de ellos.

“Reformar las pensiones siempre ha sido impopular, pero entre los sondeos a corto plazo y el interés general del país, elijo el interés general del país”, señaló Macron en una entrevista televisada.

Y, a continuación, disparó: “Cuando hay muchedumbres que utilizan la violencia extrema para atacar a representantes democráticos, cuando usan la violencia sin reglas porque no están contentos, eso no es democracia. No puede aceptarse en la situación que vive el mundo, cuando uno ve lo que pasó en Estados Unidos, en el Capitolio, en Brasil, cuando se ve la violencia extrema en Alemania o Países Bajos”.

Luego dijo, contradictoriamente, que “las manifestaciones las respetamos, las escuchamos, tratamos de avanzar. Pero no podemos aceptar ni a facciosos ni bandos”.

Posteriormente, el presidente francés reconoció que no él ha sabido explicar a sus conciudadanos la necesidad de adoptar la reforma, que cuenta con un 70% de rechazo según las encuestas de la última semana, pero reiteró su confianza en el actual gobierno para “acelerar” sus políticas de reindustrialización y creación de empleo, para favorecer a un máximo de franceses.

Sus palabras recibieron el rechazo unánime de la oposición, que le acusó de no responder a la fractura social provocada. El izquierdista Jean-Luc Mélenchon y la ultraderechista Marine Le Pen coincidieron en tildarle de “tirano”, de “despreciar” al pueblo y de no responder a las demandas sociales.

“Se ríe de nosotros y nos desprecia. La mejor respuesta que podemos darle al presidente es que hay millones de personas en huelga hoy en las calles”, aseguró el líder del combativo sindicato CGT, Philippe Martinez, en medio de las movilizaciones.

El líder sindical dijo que comparar los incidentes en Francia con lo que pasó en Brasilia o en Washington “es una provocación. La comparación es escandalosa. Nosotros marcharemos hasta que la reforma se retire” afirmó.