Francia: no habrá referendo sobre la reforma de pensiones

El Consejo Constitucional rechazó la petición efectuada por senadores y diputados de izquierda.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER

El Consejo Constitucional francés rechazó una nueva solicitud para que la reforma de pensiones que retrasa la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años sea sometida a referendo, como solicitaba la izquierda.

Se trata de otro revés legal para los opositores de la controvertida reforma impuesta a rajatabla y por decreto por el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El pasado 14 de abril, el órgano de interpretación de la Contitución negó una primera solicitud de consulta y dio luz verde al grueso de la controvertida ley, lo que permitió a Macron promulgarla al día siguiente, para que pueda entrar en vigor en septiembre.

En un comunicado, el Consejo Constitucional que preside el ex primer ministro socialista Laurent Fabius explicó este nuevo rechazo, porque la segunda iniciativa de referendo tampoco supone “una reforma relativa a la política social” que sí podría justificar su convocatoria.

Esta segunda petición de referendo había sido firmada por 253 diputados y senadores, en su inmensa mayoría de izquierda (La Francia Insumisa, socialistas, ecologistas y comunistas).

Con respecto a la primera, se había añadido la creación de un nuevo impuesto relacionado con la financiación de las pensiones. Sus promotores tenían la esperanza de que así podía haber sido admitido, porque implicaba un cambio sustancial. Sin embargo, tampoco ese factor fue tomado en cuenta.

En caso de haber sido autorizado, el referendo tendría que haber reunido en nueve meses casi cinco millones de firmas de electores, lo que constituye cerca de un 10 por ciento del total.

Además, las dos cámaras legislativas -la Asamblea Nacional y el Senado- tendrían que haber examinado el proyecto en un plazo de seis meses.

Tras conocer el fracaso de la solicitud, el parlamentario Louis Boyard (La Francia Insumisa) aseveró que “el Consejo impide que el pueblo vote. La reforma de las pensiones es una humillación para Francia y para la democracia”.

Los parlamentarios cuentan ahora con otra alternativa para anular la ley, y es la proposición que presentó el grupo independiente Liot para anular el retraso de la jubilación.

Liot (Libertés, Indépendants, Outre-Mer et Territoires) es un pequeño grupo parlamentario de apenas una veintena de diputados de horizontes ideológicos muy diversos y a menudo incompatibles, aunque siempre dentro de los límites de la moderación política.

Es el mismo grupo que presentó una moción de censura contra el gobierno hace 45 días y que se quedó a sólo nueve votos de prosperar (pues contó con el apoyo de la ultraderecha y de la izquierda). El proyecto de ley se presentará el 8 de junio.