Fundador de la Ramona Parra tributa a víctimas de la dictadura en mural del Estadio Nacional

La obra del artista popular tiene 27 metros de altura y forma parte del legado cultural de los Juegos Panamericanos de Santiago 2023.

Por CAMILO REY / Foto: AGENCIAS

Alejandro González es uno de los fundadores y referentes de la histórica Brigada Ramona Parra, que forma parte de la memoria cultural de nuestro país durante el gobierno de Salvador Allende y la época de la dictadura, cuando los muros del país recogieron la expresión popular de los chilenos por el triunfo del mandatario socialista y, más tarde, tras la represión producida por el Golpe de Estado.

A pocas horas de inaugurarse oficialmente los Juegos Panamericanos, el artista presentó un imponente mural ubicado en un lugar estratégico del parque deportivo Estadio Nacional, que será el corazón de las competencias de Santiago 2023.

El “Mono” González se define como un trabajador del arte, es uno de los más destacado muralistas chilenos y desde la década del 60 que utiliza los muros para llevar su arte de los pueblos a diferentes territorios. Sus obras han alcanzado las tierras de China, Canadá, Italia, Bolivia y Argentina.

El destacado artista nacional entregó a la comunidad el gigantesco mural que tiene como sustento un antiguo silo del recinto. Según explicó, la pintura tiene elementos de memoria en torno al uso del recinto durante la dictadura militar.

La torre de 27 metros de altura resalta entre medio de las diferentes instalaciones deportivas del parque, siendo visible prácticamente desde todos los ángulos

EL “FARO” QUE VEÍAN LOS PRESOS POLÍTICOS

El muralista puso énfasis en las historias que motivaron la pintura, detallando que “este silo es un referente geográfico histórico para los presos, ya que era lo primero que veían cuando los llevaban desde el coliseo al velódromo. Era un lugar de tránsito. Además, se trata de un faro, ya que es el punto más alto del estadio”.

La magnífica obra del artista nacional refleja la mirada simbólica de una mujer, recordando las situaciones que se vivieron en 1973 cuando el coliseo fue utilizado como centro de detención y tortura por la dictadura militar.

“En aquellos tiempos, madres, hijas y hermanas se congregaban en torno al recinto, esperando novedades de sus familiares prisioneros”, recordó.

El silo se encuentra justo al sur del coliseo Julio Martínez Prádanos, a pocos pasos de las puertas que dan ingreso a las galerías. El mural fue trabajado por Alejandro Gónzalez junto a media docena de artistas chilenos, quienes reconocieron el espacio y participaron de las rutas de memoria para plasmar la idea de la mejor manera posible.