Ganó el espectáculo

En un vibrante clásico, la Universidad de Chile fue muy superior a la UC pero sólo le alcanzó para conseguir un empate, gracias a la sobresaliente actuación de Matías Dituro, la gran figura del enfrentamiento. Lanaro y Henríquez convirtieron los goles en uno de los buenos encuentros que ha dado el campeonato.

La U arrancó el partido tal como lo terminó: presionando y buscando el gol con ataques directos. Propuso un mediocampo preocupado de generar, pero también con la misión de cortar los circuitos Cruzados, especialmente el primer pase de Aued. Católica sintió esos primeros minutos de agobio, e incluso pudo haber recibido el primer gol, pero un inspirado Matías Dituro lo evitó una y otra vez.

Cuando el juego comenzaba a emparejarse, y después de un remate a quemarropa de Pinares desviado por De Paul, la UC se encontró con un tiro libre que rompió la última línea Azul, con una arremetida desde atrás de Lanaro que sin marca pudo cabecear para convertir el primero (30’).

A esas alturas el resultado parecía demasiado castigo para la U, que tuvo a jugadores que respondieron a gran nivel como Camilo Moya: criterioso con el balón, generoso en la entrega, siempre bien ubicado e incluso casi convierte un tanto de antología, pero Dituro nuevamente lo impidió.  

En el complemento la U salió todavía con más ímpetu, mientras que Católica comenzó a sentir el trajín del partido, especialmente en jugadores que llegaron físicamente con lo justo como Edson Puch, que pidió cambio pocos minutos después de la salida de Valencia, el único delantero nominal. Entonces la disposición de Quinteros ayudó todavía más a los Azules para estar más cerca del empate, que llegó de la mano –o en este caso de la cabeza- de un delantero que parece haber despertado.

Caputto le dio una nueva oportunidad a Ángelo Henríquez, y el punta que alguna vez estuvo en el Manchester United respondió con un rendimiento que ayuda a explicar el alza futbolística de su equipo, porque aportó variantes y una movilidad distinta. Se generó ocasiones, presionó, se conectó y además convirtió el gol del empate luego de aparecer sorpresivamente en medio de una defensa que dudó, para conectar un frentazo y conseguir lo mínimo que merecía la U (68’).

Católica, sin Puch en la cancha y con jugadores desconectados y lejos del mejor nivel –Pinares, por ejemplo- no tuvo poder de reacción. En el segundo tiempo no inquietó a De Paul, mientras que Dituro siguió salvando a su equipo. Y cuando ya no podía hacer más para evitar la conquista, lo ayudó el travesaño en la última jugada del partido, que perfectamente pudo haber significado una merecida victoria para la U.

La UC la sacó barata ante un cuadro que si mantiene el mismo rendimiento debería alejarse pronto de la “zona del terror”.

Pormenores

Estadio Nacional

Público: 39.050 espectadores controlados

Árbitro: Julio Bascuñán.

U. de Chile: F. De Paul; M. Rodríguez, L. Aveldaño, R. Echeverría, J. Beausejour; S. Ubilla, C. Moya, G. Espinoza; N. Oroz; A. Henríquez (81’, M. Riquelme), L. Benegas (66’, L. Fernández).

DT: H. Caputto.

U. Católica: M. Dituro; S. Magnasco, G. Lanaro, V. Huerta, A. Parot; F. Silva; J. P. Fuenzalida, C. Pinares (86’, D. Buonanotte), L. Aued, E. Puch (65’, S. Sáez); D. Valencia (58’, C. Fuentes).

DT: Gustavo Quinteros.

Goles: 0-1: 30’, Lanaro (UC); 1-1: 68’, Henríquez (U).

Tarjetas amarillas: Espinoza, Rodríguez y Aveldaño (U); Silva (UC)