Gobierno de Uganda encarcelará a homosexuales

Cuando el presidente de ese país la convierta en ley, será una de las medidas más anti gay del mundo. Incluso, en algunos casos, aplicará la pena de muerte.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: ARCHIVO

El parlamento de Uganda aprobó una de las leyes contra la comunidad Lgbtq (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y queers) más radicales del mundo: enviará a prisión a todo aquel que sea sorprendido en actos sexuales entre personas del mismo sexo (lo que ya era ilegal en el país), a quienes se identifiquen como gays o promocionen la identidad gay.

Los legisladores votaron abrumadoramente a favor de la legislación denominada proyecto de ley contra la homosexualidad, y sólo dos de los casi 400 representantes votaron en contra.

“¡Enhorabuena!”, exclamó la portavoz Anita Among, quien aseguró que “hagamos lo que hagamos, lo hacemos por el bien del pueblo”.

Los actos sexuales entre personas del mismo sexo han sido delito en Uganda en virtud de leyes de la época colonial británica, pero esta nueva legislación va mucho más allá. La llamada homosexualidad agravada, que incluye las relaciones sexuales con alguien que tenga VIH, podría ser castigada con pena de muerte. La ley también castigaría a cualquiera que se identifique como gay o queer, y potencialmente a personas o grupos de derechos que promuevan o apoyen la identidad Lgbtq.

La legislación ha suscitado duras críticas por parte de activistas y organizaciones de derechos civiles del país. Uno de ellos, el activista Richard Lusimbo declaró que “a la comunidad Lgbtq se le ha dicho básicamente que no puede levantar la cabeza, que no puede ser vista, que no puede ser oída”.

Pero para Lusimbo, como para muchos, la legislación es el resultado de la presión ejercida tanto desde dentro como desde fuera del país. “Desde el principio, todo este proyecto de ley que entraba en Uganda se debía, por ejemplo, a los evangélicos estadounidenses que venían a Uganda. Y lo que está ocurriendo en Uganda no es algo aislado”. De hecho, la homosexualidad está penalizada en más de 30 de los 54 países africanos.

Consultado al respecto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo que el proyecto “socavaría los derechos humanos fundamentales de todos los ugandeses, y podría revertir los avances en la lucha contra el sida. Instamos al gobierno ugandés a reconsiderar enérgicamente la aplicación de esta legislación”.

Mientras, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, lo calificó de “acontecimiento profundamente preocupante. Si el presidente ugandés, Yoweri Museveni, la convierte en ley, convertirá a las personas lesbianas, gays y bisexuales de Uganda en delincuentes simplemente por existir, por ser como son. Esto podría dar carta blanca a la violación sistemática de casi todos sus derechos humanos y servir para incitar a la gente a enfrentarse entre sí”.