Ha muerto Kiska, la ya anciana orca más solitaria y rebelde del mundo

Se calcula que tenía 47 años y vivió en pleno aislamiento los últimos doce. Tras verla golpeándose contra el acuario que era su casa, hubo muchas campañas para que fuera liberada. Nunca ocurrió.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO    

Sin duda que la historia de Kiska, una orca que vivió casi toda su vida en cautiverio, es muy triste. Separada de su familia en 1979, cuando según los cálculos sólo tenía tres años, vivió en diferentes acuarios en distintos lugares del mundo. Eso hasta que, con 47 años, falleció.

Aislada desde hace doce años, sin contacto alguno con otro mamífero, Kiska vivió en el parque de atracciones Marineland de Ontario, en Canadá.

En el recinto no precisaron la causa de su muerte, pero dijeron que su salud había ido empeorando paulatinamente en los últimos meses.

Kiska se hizo conocida mundialmente, sin embargo, recién en 2021, cuando decenas de turistas captaron con sus celulares y sus cámaras los cabezazos que la orca se daba contra las paredes del acuario que era su hogar.

Para la gente, presente en el momento, y para todos aquellos que vieron las imágenes, no podía haber una muestra más clara de agobio y de rebeldía.

A partir de allí, hubo varias campañas que urgían al parque de atracciones a proceder a su liberación, pero ello jamás ocurrió.

La muerte de Kiska pone una vez más en el tapete y en la polémica a estos parques de entretenciones que exhiben animales en cautiverio.