Haití: cierran embajadas en medio del caos

La crisis se ha agravado en las últimas semanas con protestas por el alza de los combustibles y alimentos.

Foto: Twitter

A raíz de la escalada de violencia y el caos que se vive en la capital de Haití, Puerto Príncipe, las embajadas de Francia, España, México, Canadá y República Dominicana cerraron hasta nuevo aviso.

De igual forma recomendaron a sus nacionales “limitar” sus viajes a Haití y, en caso de que se necesite viajar, “tener mucho cuidado durante el viaje”.

Las embajadas señalan en comunicados por separado, que debido a los altercados en Haití sus servicios estarán cerrados por tiempo indefinido.

El vecino país de República Dominicana, por ejemplo, que cerró su embajada y los servicios consulares en el país, dispuso la evacuación del personal civil de sus oficinas, aunque avisó que “nuestras líneas telefónicas y redes sociales permanecerán abiertas, para compartir información 24/7”.

Asimismo, recordaron a todos los dominicanos que se encuentren en territorio haitiano “guardar prudencia y limitar sus desplazamientos”, y les recomendaron “tener consigo, dentro de la medida de lo posible, provisiones de primera necesidad (alimentos no perecederos y medicamentos)”.

Lo que gatilló la violencia en los últimos días fue un anuncio de alza en los precios de alimentos y combustible. Sin anunciar aún la fecha de aplicación, se comunicó que por galón (3,78 litros) la gasolina pasará a costar 570 gourdes (4,83 dólares), el diésel, 670 gourdes (5,75 dólares) y el queroseno, 665 gourdes (unos 5,65 dólares).

También subirán los precios de los productos de primera necesidad en el país más pobre de América.

“El ajuste del precio de la gasolina es la única forma de acabar con el mercado negro”, aseguró en su cuenta de Twitter el Ministerio de Comunicación y advirtió de que se tomarán medidas contra todo aquel que esté involucrado en esas actividades ilegales y en el desvío de productos derivados del petróleo.

Haití vive una situación política y social que ha desatado violencia, convirtiendo a la nación en más vulnerable, sobre todo para mujeres y niños. La población ha reaccionado con manifestaciones callejeras a la escasez y a la inflación.

El miércoles, los manifestantes bloquearon calles de Puerto Príncipe con rocas, neumáticos incendiados y rejas metálicas, lo que dejó a la capital sin tráfico. Escuelas y negocios, incluyendo bancos, cerraron, mientras varias columnas de humo se elevaban por la ciudad.

La Asociación Profesional de Bancos (APB) anunció el cese total de las operaciones de los bancos comerciales en todo el país, motivado a que se produjeron disturbios que afectaron varias sucursales bancarias.

Mientras, dos de siete periodistas que realizaban el pasado domingo un reportaje en el barrio haitiano de Cité Soleil, escenario de un sangriento enfrentamiento entre bandas, fueron asesinados y posteriormente quemados, informó el lunes la prensa haitiana.

Los reporteros fueron identificados como Frantzsen Charles, quien trabajaba para FS News, y Tayson Lartigue, del Ti Jenn Jounalis. Ambos fueron atacados por una banda armada cuando realizaban un reportaje con los padres de una niña asesinada.

Los choques entre esas organizaciones armadas han dejado un balance de cientos de muertos en Haití y ha llevado a huir a más de tres mil personas de la violencia del área metropolitana.

La vulneración masiva de derechos fundamentales forma una secuencia de eventualidades en la vida diaria de los haitianos,recogidos puntualmente en los registros de entes vigilantes de los derechos humanos a escala global.

Hasta este mes, las cifras documentadas sobre violación de esos derechos en Haití son impresionantes, dibujando un cuadro aterrador del dolor humano que oprime a ese pueblo.

Las culpas son compartidas entre el gobierno, políticos y bandas criminales que controlan extensos territorios de ese país, de acuerdo con reseñas periodísticas.

En los últimos meses, la ola de violencia desatada por las pandillas ha provocado la muerte de cientos de personas, lo que ha sido causante del ahondamiento de la crisis política y de derechos humanos en el país, según ha estimado la organización Human Rights Watch.

Los bandoleros han impuesto su ley desde los primeros días de julio pasado, en Puerto Príncipe, y conforme a un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 540 personas fueron raptadas y más de 780 asesinadas entre enero y mayo de este año. Y en los últimos cinco meses de 2021, unas 396 personas fueron secuestradas y 668 asesinadas.

La primera semana de julio de 2022, luego del asesinato del presidente Jovenel Moïse a manos de sicarios sudamericanos, una alianza de peligrosos grupos armados atacó los barrios Nan Brooklyn, en Cité Soleil. Hay muchos desaparecidos, según la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos.

Además, los delincuentes han incendiado y demolido casas. El 10 de julio, miembros de la pandilla “5 Segundos” tomaron el Palacio de Justicia de Puerto Príncipe y obligaron a oficiales judiciales a abandonar el lugar, cargaron con computadoras, escritorios y otros bienes, según confirmó el titular de la Asociación Nacional de Secretarios Judiciales de Haití.

En esa ocasión, miles de haitianos detenidos no pudieron ver a un juez y sus casos siguen sin ser revisados, debido a la falta de audiencias en el Palacio de Justicia y otros tribunales.