Hospital San Juan de Dios fue víctima de una estafa durante pandemia de covid

Funcionaria decidió la compra directa de diversos insumos, con la excusa de la urgencia. El trato, por más de mil millones de pesos, favoreció a la empresa Tecmedent. El problema es que quien realizó el trato, Carolina García, es hija del dueño de la empresa proveedora de artículos que, por lo demás, no se encontraron.

Por EL ÁGORA / Foto: ARCHIVO

En pleno desarrollo se encuentra un nuevo escándalo económico que, como otros, se vio facilitado por la pandemia de covid que azotó al país con fuerza en los años precedentes, pero que sigue presente: un informe de Contraloría ordenó al Hospital San Juan de Dios recuperar algo así como $200 millones, por compras irregulares realizadas por el establecimiento durante ese período.

Según pudo establecer la investigación del hecho, al cual se accedió gracias a una denuncia anónima, una funcionaria del hospital había autorizado una compra directa a la empresa Tecmedent. El problema es que esta diligente funcionaria, tiene por nombre Carolina García, y la empresa pertenece a su padre, Pedro García.

Con la excusa de que la compra debía hacerse por trato directo, dado que los estragos de la pandemia parecían crecer semana a semana, durante el período comprendido entre el 1 de enero de 2019, y el 31 de diciembre de 2021, se emitieron 20 órdenes de compra en favor de Tecmedent.

El total de dichas adquisiciones alcanzó la suma de $1.015.926.400.

No era todo. Según los antecedentes que investigó Contraloría durante un año, el hospital había señalado recibir, entre otros insumos, 40 mil pecheras que, sin embargo, presentaban diversos defectos. Según el mismo establecimiento, se habían devuelto 36 mil unidades a bodegas, quedando un saldo de cuatro mil unidades cuyo destino nunca pudo ser acreditado.

Examinando las bodegas, la Contraloría pudo percatarse de que había 303 pecheras efectivamente defectuosas, pero no las 36 mil que allí debían encontrarse. El propio hospital confirmó, luego, que no tenía certeza acerca de la recepción de las pecheras.

La jefa del Centro de Responsabilidad de Abastecimiento del Hospital, señaló al organismo contralor, a través de un correo electrónico enviado en octubre del año pasado, que “no existían antecedentes que permitan rastrear la recepción de tales productos ni su distribución a las dependencias del recinto asistencial”.