Humberto Suazo: una incógnita permanente

A los 15 años de edad, siendo un jugador de gran proyección, ya no quería nada con el fútbol profesional. Actuó en equipos que no le exigían mucho entrenamiento y recién cuando cumplió 25 en Audax Italiano tomó en serio la profesión. Ahora deja con los crespos hechos a Deportes Santa Cruz y llega a hacer dupla de veteranos con Jaime Valdés en La Serena.

Por Julio Salviat

Desde que Sergio Livingstone reforzó a Colo Colo, en 1957, que la transferencia de un veterano no causaba tanta expectación. 

En aquel tiempo, el Sapo estaba por colgar los botines: el arco cruzado ya no era suyo y miraba desde la tribuna los partidos de Universidad Católica, su amado club. Y cuando le llegó la oferta de los albos, le recorrió un cosquilleo tentador y se puso bajo los tres palos colocolinos. Tenía 37 años.

En los días actuales, Humberto Suazo se divertía jugando por Deportes Santa Cruz, en el torneo de Primera B, y su presencia causaba sensación en la zona huasa. Pero a alguien de La Serena se le ocurrió que, a falta de un ariete goleador, no estaría de más contratar al “Chupete”. Su reflexión: si Jaime Valdés todavía juega bien, ¿por qué a Suazo le va a ir mal? Los dos cumplieron 39 años. Y por ahí cerca en Coquimbo, se desempeña Mauricio Pinilla, que tiene 36.

Con doce kilos menos que hace unos meses y la pelada de siempre, Humberto Suazo abre una incógnita que el tiempo se encargará de disipar. Las dudas que despierta no son asunto nuevo: a los 15 años de edad, no se sabía si iba a llegar al profesionalismo aunque era, por lejos, el mejor futbolista que tenía la UC en las divisiones menores. Goleador nato, hacía una dupla imparable con Leonardo Monje y se les abría un camino esplendoroso hacia la fama y la riqueza. El problema es que “Chupete” no se acostumbraba en Santiago y frecuentemente se arrancaba a su natal San Antonio. Los técnicos, que sabían el tesoro que tenían en sus manos, multiplicaban su paciencia y lo iban a buscar. 

Humberto Suazo y Leonardo Monje.

Instalado otra vez en la Casa del Jugador, Suazo seguía recibiendo abrazos en los torneos juveniles y seguía añorando las calles del puerto. Hasta que un día decidió quedarse allá.

Estuvo perdido un par de años, apareció en Ñublense y saltó a Magallanes. Lo acogió San Antonio y pasó a San Luis. Llegó a Audax Italiano, se puso serio y lo contrató Colo Colo. Ya tenía 25 años, y México le abrió las puertas. Jugó seis temporadas en el Monterrey con una salida breve al Zaragoza español. Estaba por cumplir 34 años cuando volvió a Colo  Colo. Y su eficiencia goleadora seguía intacta: 47 goles y 10 asistencias en 51 partidos el 2010, con promedio de 0,92 por encuentro. Al año siguiente, 23 goles y 10 asistencia en los 24 partidos que jugó, con promedio de 0,96, muy cerca del record que marcó en su carrera cuando jugó por San Luis el 2003 y anotó 39 goles en 40 compromisos.

Después bajó notoriamente su capacidad goleadora y un conflicto con José Luis Sierra, su entrenador, lo sacó definitivamente de Pedreros con el corazón entristecido y los bolsillos llenos: un año después de presentada su demanda por despido injustificado, la cuarta sala de la Corte Suprema determinó que Blanco y Negro debía pagarle 370 millones de pesos.

Ahí parecía terminar la carrera de “Chupete”. Pero no: San Antonio Unido lo recibió como al hijo pródigo y después la bienvenida se la dio Deportes Santa Cruz.

Vuelve ahora a la Primera A y el mundo futbolero mira con curiosidad. ¿Mantendrá la capacidad goleadora que le permitió darle hasta campeonato a Colo Colo, a batir marcas en Quillota, a ganarles cabezazos a los fieros defensores paraguayos en Asunción, contribuir decisivamente para que la Roja llegara al Mundial de Sudáfrica, a dejar como estacas a los centrales  brasileños en su propia casa?

Con Suazo nunca se sabe. Hasta podría, si la suerte lo acompaña, batir el récord de longevidad de un jugador de campo en el fútbol profesional chileno. Esa marca la tiene el argentino Roberto Coll, que a los 43 años de edad todavía ganaba aplausos con la camiseta de Palestino en 1968.

Revisa los 21 goles que Humberto Suazo convirtió por la Roja: