INAF: un Instituto útil, pero que debe mejorar procedimientos

Con más de dos décadas de existencia, sin duda ha fortalecido la formación académica de los distintos estamentos que se relacionan con el fútbol profesional, pero los alumnos no cuentan en la práctica con la posibilidad de interactuar con el entorno natural de la actividad, donde no todos los estamentos son profesionales.

Por GERARDO SILVA

Con la intención constante de contribuir, quiero reflexionar respecto del sistema de formación que actualmente tenemos en nuestro Instituto Nacional del Fútbol, que fue creado a fines de los años noventa, transformándose en el único centro de formación para técnicos de fútbol de Chile.

Definitivamente este organismo llegó para quedarse, es una institución académica que interfiere en la capacitación de técnicos, árbitros, preparadores físicos, entrenadores de arqueros, administrativos, asistentes audiovisuales y otros, abarcando prácticamente todos los estamentos de esta disciplina deportiva. 

No hay duda de que este trabajo lo realiza utilizando todo la expertiz de sus docentes y académicos, ocupados y muy actualizados, utilizando toda la tecnología de vanguardia disponible. Sin duda, sus promociones anuales egresan mejor preparados desde el aspecto teórico, a diferencia de como lo hacíamos nosotros en la antigua Unidad Técnica Nacional, dirigida por el Señor Pedro Morales Torres. 

No obstante, me da la impresión que, desde lo práctico, los alumnos en esta nueva modalidad de estudios no cuentan con la posibilidad de interactuar con el entorno natural del fútbol durante su proceso formativo, no enfrentan las precariedades y dificultades logísticas que existen, ya que no todo el fútbol y sus estamentos son profesionales. Según mi opinión esto afecta los niveles creativos y adaptativos de los técnicos a realidades tan diversas, que también son parte de nuestro de fútbol. No tengo dudas que, en el aula, además de instruirse en temas muy relevantes, también analizan esta variable; sin embargo, vivirlo es una cuestión absolutamente distinta y sobre todo enriquecedora.

De acuerdo a los antecedentes recabados y antes mencionados, INAF se muestra poco estricto, no existe el monitoreo presencial a la práctica de sus alumnos en los diferentes niveles educativos. Situación que en lo personal me parece un ítem de gran relevancia. 

Este organismo dependiente de la ANFP, la ANFA y la Federación de Fútbol de Chile respectivamente (tema no menor y digno de análisis), cuenta con una matrícula asegurada, ya que  una de sus modalidades se creó a la medida de los futbolistas que se encuentran activos pero próximos al retiro. Ellos, al observar esta opción, se matriculan y asisten a clases sólo los días lunes. Dicho sea de paso, este es un plan especial y muy conveniente para los deportistas. Modalidad que a todas luces carece de un filtro vocacional, donde definitivamente el futbolista visualiza una gran posibilidad y alternativa de seguir vinculado a la profesión desde una faceta distinta. Por lo mismo, año tras año se celebra una graduación con una cantidad importante de nuevos profesionales que salen al campo laboral. Recordemos que el Instituto ha estado funcionando por dos décadas aproximadamente, multiplicando sostenidamente la cantidad de entrenadores titulados. 

Sin embargo, creo y soy un convencido de que existe un montón de cosas que se pueden optimizar en este organismo, ya que es poco el progreso que observo y demasiados los cuestionamientos, que estaré desmenuzando detalladamente en la próxima columna.