Informe de la PDI complica más a ex cadetes de Cobreloa

El Centro de Asistencia a Víctimas de Atentados Sexuales emitió un documento en el que se indica que el reporte de la denunciante “es veraz”.

Por CRISTIÁN CARRION N. / Foto: ARCHIVO

La Corte de Apelaciones de Antofagasta confirmó que ocho de los ex cadetes de Cobreloa involucrados en una violación masiva deberán permanecer en prisión preventiva. Según el fallo, los agresores constituyen un riesgo para la sociedad, por lo que solamente uno de ellos pudo acceder a una rebaja de cautelar.

Fue determinante un informe del Centro de Asistencia a Víctimas de Atentados Sexuales (Cavas) de la PDI, que ratifica la veracidad de la denuncia.

CONTEXTO

La mujer violada, Valentina J. N. V., relata: “Consumí alcohol, marihuana y cocaína. Estaba iniciando una relación de caricias íntimas con una persona con quien tenía consentimiento inicial para empezar las relaciones sexuales. Pero él dejó entrar a dos amigos más para hacer lo mismo conmigo. Y yo no quise hacerlo. Quería salir y ellos no me dejaron”.

Luego de eso, la llevaron a una pieza, donde se sumó otro de los imputados. “Me tomaron con fuerza de los brazos, el cuello y la cintura. Me golpearon la cara, me golpearon con un cinturón, y me pusieron el cinturón en el cuello”. Ver https://www.elagora.net/video-caso-cobreloa-cinco-jugadores-ya-habrian-confesado/

Además, contó que uno de los sujetos gritó: “Con todos o con ninguno… Me sentí muy intimidada, por eso no salí ni pedí ayuda”.

Mientras, el Servicio de Urgencia de Obstetricia y Ginecología del hospital Doctor Carlos Cisternas, de Calama, advierte que tiene signos físicos “sugerentes de violencia sexual flagrante”.

NUEVO INFORME

El informe del Cavas local indica que el reporte de la denunciante “cuenta con aspectos que enriquecen sus dichos”.

Como referencia, “los estados subjetivos internos, registros y elementos análogos. Aparte, se advierte estrategia de victimización coherente con la fenomenología de delitos sexuales grupales. Se despliegan conductas de autoprotección atingentes al funcionamiento sicológico y al tipo de circunstancias de riesgo en que se encontraba”.

Los imputados dicen que actuaron considerando que la víctima había dado consentimiento. Pero para el Ministerio Público y la parte querellante es importante establecer que la joven no se encontraba en condiciones de autorizar los actos.

No sólo porque estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas. También porque los mismos imputados han manifestado que la joven “estaba ida”. Y que había ocasiones en que no respondía.

Incluso se toma como referencia una declaración de uno de los integrantes de la manada, Cristóbal Saravia Arredondo. El futbolista aseguró que su compañero, Óscar Ramírez Mendoza, la golpeaba en la cara y ella no respondía.