Estudian especies de algas marinas buscando nuevos tratamientos para las enfermedades crónicas

Un equipo multidisciplinario de investigadores de la Universidad Católica del Norte de las Facultades de Medicina y de Ciencias del Mar, se encuentran estudiando cómo las algas marinas extraídas de la Región de Coquimbo pueden contribuir al tratamiento y prevención de enfermedades crónicas no transmisibles.

Por CRISTIÁN CARRIÓN N. / Foto: ARCHIVO

Actualmente las enfermedades crónicas no transmisibles tales como la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades neurodegenerativas son consideradas una pandemia, donde Chile no se escapa de ello, si tomamos en cuenta que sólo la diabetes mellitus afecta a cerca del 10 % de la población, provocando morbilidad y mortalidad prematura.

En estas enfermedades se produce un deterioro importante y progresivo de los tejidos por mecanismos, que son atribuidos en parte al estrés oxidativo, -una acumulación excesiva de radicales libres- tales como las especies derivadas del oxígeno que provocan daño celular.

Por ejemplo, en la diabetes mellitus, cuyos pacientes están expuestos por años a un alto contenido de glucosa en sangre (hiperglicemia) pueden desarrollar problemas renales, a la visión, y/o al corazón producto del daño provocado por estrés oxidativo.

“Por ello, nos encontramos evaluando los potenciales antioxidantes exógenos derivados de las algas marinas, las cuales presentan muchos compuestos bioactivos saludables, entre ellos los antioxidantes”, explica el doctor Erwin de la Fuente Ortega, profesor asociado e investigador del Departamento de Ciencias Biomédicas.

En esta misma línea, añade: “Queremos explorar qué tipo de compuesto de las algas marinas nos puede servir como agentes terapéuticos, y además, de qué manera los podríamos utilizar en una potencial terapia”.

Dentro de los objetivos de la investigación, no sólo está contribuir con una solución innovadora y natural para el tratamiento de enfermedades crónicas no transmisibles, sino que también se busca “resaltar y darles un mejor uso a estos importantes recursos naturales de la región”.

Actualmente se encuentran estudiando seis especies de algas marinas comunes que encontraron varadas en las playas de la región, clasificándolas en diversos grupos:

algas rojas, verdes y pardas, con las cuales están generando extractos y evaluando su bioactividad.

“Los resultados más preliminares nos han demostrado que estos extractos se están comportando como lo esperamos”, señala el doctor De la Fuente.