Joaquín Niemann, el de los palos de oro

A sus 20 años ya es el mejor golfista chileno de la historia. Hace una semana ganó el primer torneo profesional para el golf nacional y todo sugiere que seguirá escalando en el ranking mundial.

Será, sin lugar a dudas, el deportista del año. Difícilmente otro hará historia como él, al convertirse en el primer golfista chileno en ganar un PGA Tour, el máximo circuito del golf mundial a nivel profesional.

Con 20 años, Joaquín Niemann ya pasó a la historia de nuestro deporte tras adjudicarse el pasado domingo 15 de septiembre el torneo «A Military Tribute at the Greenbrier» y situar al golf chileno en un status distinto, nunca antes alcanzado por otros golfistas que escalaron alto pero nunca llegaron a la cima de este deporte. De hecho, es el tercer jugador no estadounidense menor de 21 años en ganar este trofeo, situándose a la par del legendario español Severiano  Ballesteros y del irlandés Rory McIlroy, uno de sus dos ídolos junto al estadounidense Tiger Woods.

Este fin de semana el nacido en Talagante no pudo repetir su proeza y quedó en la parte baja de la tabla del PGA «Sanderson Farms». Pero eso poco importa. Por su juventud y calidad los expertos del golf internacional le auguran un futuro insospechado.

No por nada, con su trofeo de hace pocos días Niemann se convirtió enel ganador internacional más joven en el Tour desde 1923. Como amateur ya había batido otra marca cuando en el 2017 obtuvo la medalla Mark H. McCormack, que lo acreditó como el mejor aficionado del año,  galardón nunca obtenido antes por un golfista latinoamericano. Con 18 años se convirtió en el sexto jugador chileno en disputar uno de los cuatro majors de golf, el Abierto de los Estados Unidos.

¿Cómo pudo lograr un nivel tan brillante?

Se puede afirmar que su caso es muy parecido al de los hermanos Miranda en el esquí acuático. A diferencia de ellos -que se prepararon desde niños en una laguna artificial construida por el patriarca familiar- Joaquín Niemann no dispuso de un campo de golf para sí solo. Pero casi. Porque durante su infancia su familia vivía en Talagante, casi dentro del campo de golf Las Palmas en la zona de Lonquén.   

Si hasta casi los cinco años el pequeño Joaquín se conformaba con empuñar palos de plástico dentro de su casa, a partir de esa edad empezó a tomar clases de golf que excedían largamente el tiempo previsto. Como él mismo recuerda, «jugaba todo el día», especialmente los fines de semana cuando sus padres simplemente lo dejaban sábado y domingo para que diera rienda suelta a su bisoña pasión.

Su calidad se hizo patente pronto. El progreso fue continuo y a los 14 años Joaquín decidió que el golf sería su vida.  Así dejó Talagante y junto a su padre se instaló en Santiago buscando la máxima exigencia. Ocurrió tal como lo preveía. Su progreso se hizo rápido e incontrarrestable. Gracias a su condición de alumno en el Athletic Study Center, un colegio reservado para jóvenes deportistas de alto rendimiento, pudo dedicar la mitad del día al entrenamiento y así competir en el extranjero y hacerse rápidamente conocido como una de las promesas del golf de esta parte del mundo.

Así comenzó su incontenible ascenso: entre 2013 y 2018 ganó 20 torneos, incluido un Junior Orange Bowl Championship (2014), el Campeonato Sudamericano Juvenil de Golf (2016) y el Abierto Prince of Wales (2016).

Ser el número 1 del Ranking Mundial Amateur de Golf en 2017 fue posible gracias a sus títulos en cinco de los principales torneos para aficionados del orbe, entre ellos el Junior Invitational, el torneo más importante para menores del mundo. En noviembre de ese año, representando a Chile, logró la medalla de plata en los Juegos Bolivarianos  disputados en Santa MartaColombia.

En enero de 2018 ganó el Latin American Amateur Championship, obteniendo además una invitación para el The Masters del mismo año. Después de varios top ten en grandes torneos del PGA tour, se ganó la membresía asegurada para la temporada 2018-2019 del PGA Tour.

En abril de 2018 debutó como profesional en el PGA Tour con un sexto puesto en el Valero Texas Open. Así, hasta el inédito logro de hace poco más de una semana.

Sus cercanos lo describen como un joven centrado, que dejó atrás la timidez de la infancia y una comprensible inmadurez que lo hacía «llorar cuando no le salían las cosas». Ahora, en cambio, «aprendió que hay que estar tranquilo, ir golpe a golpe, y así empezó a ganar», dicen en su familia, recalcando que ahora está más acostumbrado, la presión no se lo come”.

Él lo corrobora a cuanto medio de prensa lo entrevista. «Siento las expectativas, pero no las veo como una presión. Voy a practicar igual si soy el número 1 o el 200. Esto lo hago porque me gusta», asegura cada vez que se le pregunta sobre su pasmosa calma para golpear con extrema precisión, sobre todo en los momentos culmines.

Ahora Niemann tendrá una semana libre y desde el jueves 3 de octubre jugará el Shriners Hospitals for Children Open, campeonato que reparte 7 millones de dólares. Para él es un certamen especial, ya que en su edición 2018 realizó un fantástico hoyo en uno.

Este hincha de la Universidad Católica y del Real Madrid y admirador de Alexis Sánchez y Marcelo Ríos lo tiene todo para incluso igualar o superar las marcas batidas por sus ídolos.