Joe Biden y Xi Jinping fuman “la pipa de la paz”

La reunión entre los líderes de Estados Unidos y China termina con ambos líderes llanos a reparar una porcelana que parecía irremediablemente rota.

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE / Foto: TWITTER

Los líderes de las superpotencias Estados Unidos y China, Joe Biden y Xi Jinping, se reunieron por fin cara a cara y sin tapujos al margen de la cumbre del Grupo de los 20 en Bali, Indonesia, y abordaron la guerra en Ucrania, la tensión militar en el estrecho de Taiwán y las pruebas de misiles de Corea del Norte, y se comprometieron a restablecer canales de comunicación que parecían perdidos.

Biden y Xi dijeron en su discurso de apertura que estaban buscando maneras de coexistir a pesar de sus desacuerdos. Los dos pasaron mucho tiempo juntos cuando eran vicepresidentes -hace más de una década- y ambos hicieron referencia a su larga relación en los cálidos saludos previos al inicio de las conversaciones.

“Fuimos muy francos el uno con el otro sobre los puntos en los que no estábamos de acuerdo”, dijo Biden en una reunión con la prensa, mientras Comunicaciones de la Casa Blanca ahondó: “Durante su reunión, Xi y Biden acordaron que nunca se debe librar una guerra nuclear y que nunca se puede ganar, y subrayaron su oposición al uso o la amenaza de uso de armas nucleares en Ucrania”.

Al salir de la conversación de tres horas con Xi, Biden dijo a periodistas que había sido “abierto y sincero” sobre gran variedad de asuntos en los que Beijing y Washington no están de acuerdo.

“No estoy sugiriendo que esto sea Kumbaya (una canción infantil)”, dijo Biden en una conferencia de prensa, “pero no creo que haya necesidad de preocuparse, como uno de ustedes planteó (en) una pregunta legítima, sobre una nueva Guerra Fría”.

Agregó que “él fue claro, y yo fui claro en que defenderemos los intereses y valores estadounidenses, promoveremos los derechos humanos universales y defenderemos el orden internacional, y trabajaremos al unísono con nuestros aliados y socios. Vamos a competir vigorosamente, pero no estoy buscando conflictos”.

La Casa Blanca dijo en un comunicado tras la reunión que Biden planteó su preocupación por los derechos humanos y las provocaciones de China en torno a Taiwán. Pero encontraron al menos un área de aparente acuerdo: que no se pueden utilizar armas nucleares en Ucrania, donde la nación está tratando de luchar contra la invasión rusa.

Sobre Corea del Norte, dijo que “es difícil determinar si China tiene o no la capacidad de convencer a Kim Jong Un de que desista de sus pruebas. Pero estoy seguro de que China no busca que Corea del Norte se involucre en más medios de escalada”.

La reunión comenzó a última hora de la tarde con Biden y Xi caminando el uno hacia el otro desde lados opuestos del vestíbulo de un hotel, dándose la mano frente a una hilera de banderas estadounidenses y chinas. Sonrieron para las cámaras y Xi -a través de un traductor- dijo: “Me alegro de verle”.

“Como líderes de nuestras dos naciones, compartimos la responsabilidad, en mi opinión, de demostrar que China y Estados Unidos pueden gestionar sus diferencias, evitar que la competencia se convierta en algo que se acerque al conflicto y encontrar formas de trabajar juntos en cuestiones globales urgentes que requieren nuestra cooperación mutua”, dijo Biden.

En lo que los analistas calificaron de “gran avance”, Beijing y Washington dijeron que reanudarían las conversaciones sobre el clima que se habían congelado tras la polémica visita de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a Taiwán en agosto, país que China reclama como propio. La Casa Blanca dijo que los líderes “acordaron facultar a altos funcionarios clave para mantener la comunicación y profundizar los esfuerzos constructivos”.

Sobre el mismo tema, a pesar de las intensas especulaciones de los medios de comunicación sobre la intención de Beijing, Biden dijo que no cree “que haya ningún intento inminente por parte de China de invadir Taiwán”.

El Departamento de Estado dijo que el secretario de Estado, Antony Blinken, también visitará China en persona en algún momento a principios del próximo año para hacer un seguimiento de la reunión de hoy.

Mientras, Hua Chunying, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, tuiteó: “El mundo es lo suficientemente grande para que los dos países se desarrollen y prosperen juntos”.

“Taiwán es un asunto interno. Está en el centro de los intereses fundamentales de China, y es la base de los cimientos políticos de las relaciones entre China y Estados Unidos, y la primera línea roja que no debe cruzarse en las relaciones entre China y Estados Unidos”, escribió Hua tras finalizar la reunión.