La absurda eliminación de Temuco

Pese a ganar los dos partidos de la llave ante San Lorenzo, el equipo de la Novena Región quedó eliminado en la segunda fase de la Copa Sudamericana, por la sanción recibida a causa de la mala inscripción del jugador Requena. Irónicamente el 3-1 logrado en cancha por el equipo chileno, finalizó oficialmente con un global de 1-3 en contra.

El más que merecido gol de Matías Donoso, en el minuto 91, fue un justo premio para un equipo que lo dejó todo en la cancha, que pese a ganar de visitante comenzó el partido de vuelta 0-3 abajo. Ese tanto que significó el triunfo por la mínima es un gran ejemplo que dejó un cuadro que jamás bajó los brazos, que desde los primeros minutos asfixió a un rival que sólo pudo superar en el marcador cuando el encuentro terminaba.

Pero lamentablemente el destino de la llave se definió fuera de la cancha, en un caso que ha despertado suspicacias y enemistades, pero que en definitiva se generó a partir de un error que en Temuco ha costado asumir.

Jonathan Requena fue inscrito en el club argentino Defensa y Justicia, y pese a no haber actuado en el actual equipo de Sebastián Beccacece, las bases establecen que ningún jugador puede figurar en las listas de dos equipos. Y Deportes Temuco también lo inscribió, por lo que incumplió la norma. Independiente del origen de la denuncia, o de lo injusto que pueda parecer una eliminación por secretaría, los responsables del cuadro chileno cometieron un error que costó muy caro.

Y lo más doloroso de la equivocación es la impecable campaña realizada por el club sureño, debutante en instancias internacionales: en cancha rescató 10 de los 12 puntos disputados, donde se incluye el octavo triunfo oficial de un club chileno en Argentina.

Los futbolistas de Temuco se enfocaron en jugar bien, en superar a su rival e intentar una remontada que en la práctica se pudo dar, porque el cuadro chileno estableció en el partido una diferencia que perfectamente pudo haber sido de tres goles, pero la inspirada noche del arquero Navarro, que además contó con la complicidad de los palos, lo impidió.

Temuco tendrá que mejorar sus controles internos, porque si sigue esta tendencia va a terminar perdiendo puntos en la competencia local por jugar con más extranjeros que los permitidos o por sumar menos minutos de jugadores sub 20, por ejemplo. Porque ahora se le avecina otro dolor de cabeza al club, ya que Miguel Ponce, su nuevo entrenador, dirigió el primer equipo pese a arrastrar una sanción impuesta cuando entrenaba a las series juveniles de la Universidad de Chile.

El público jugó un rol importante, repletando el Germán Becker y apoyando al equipo durante todo el partido. Pero el mal comportamiento de algunos hinchas empañó la fiesta, porque un puñado de inadaptados lanzó proyectiles a la delegación trasandina, como una absurda represalia por la sanción de la Conmebol.

Temuco tuvo un debut internacional para sacar muchas lecciones, especialmente en asuntos que escapan a lo estrictamente futbolístico.