La acertada decisión de Nadal: no va al abierto de Australia

El gran jugador español se retiró del Australian Open días antes del comienzo de este primer Grand Slam de la temporada, dejando más certezas que dudas sobre su estado actual y su futuro en el tenis.

Por SERGIO RIED / Foto: AGENCIAS

Después de sus dos victorias en el ATP 250 de Brisbane sobre Dominic Thiem (89º) y Jason Kubler (63º) y de su derrota ante el local Jordan Thompson (43º), Rafa Nadal culpó a su vieja lesión en el pie derecho, pero aseguró que estaría listo para el Abierto de Australia, porque se trataba de algo leve.

Al verlo jugar, pensamos que si no estaba para jugar en torneos pequeños y al mejor de tres sets, menos lo iba a estar para un Grand Slam, jugando a cinco mangas. Con el agravante que, por primera vez, no iba a estar clasificado entre los 32 mejores del mundo.

Su bajo ranking actual (541º) lo ponía en la difícil posición de que el sorteo lo hiciera enfrentar a cualquiera de los primeros 32 en primera o segunda ronda, algo que estos no pueden hacer hasta por lo menos la tercera ronda.

UNA “MUERTE” ANUNCIADA

No hay que ser sabio ni un experto en tenis para saber que un deportista de élite (sobre todo de un deporte individual) tiene escasas posibilidades de volver a ser el de antes, luego de un año de ausencia de las canchas y con 37 años y 7 meses a cuestas.

Lo sabíamos todos y sólo unos pocos lo dijimos, y menos aún el propio genio de Manacor, que insistía en que podría volver y no sólo ganar en Australia, sino, además, sumar su título número 15 en la arcilla de Roland Garros en mayo.

Los que algo sabemos, por un largo recorrido en los courts del mundo, fruncimos el ceño y nos mostramos dubitativos sobre los planes de Rafa.

Hoy, nos comienza a decir que teníamos razón en nuestro diagnóstico, aunque, de verdad, aplaudiríamos si en las pistas de los mosqueteros franceses se ciñera una nueva corona.

Aunque nos dejara mal puestos y pasara por encima de la lógica.