La Católica de Quinteros buscará el protagonismo

La llegada del ex entrenador de las selecciones de Ecuador y Bolivia no garantiza necesariamente títulos para el equipo de la precordillera, pero sí un juego más vistoso que el que exhibió Beñat San José en la UC 2018.P

A lo largo de su carrera Gustavo Quinteros a nivel de clubes ha sabido sostener la condición de protagonista de sus equipos, que en general han llamado la atención tanto por su juego como por sus resultados. No en vano hace algunos años, cuando dirigía al Emelec, clubes poderosos del continente también sondearon sus servicios.

Es un entrenador que le gusta tener equipos ordenados, y precisamente esa fue la principal característica de la Universidad Católica dirigida por Beñat, por lo tanto, tiene buena parte de la tarea adelantada. La disciplina táctica es algo que no tardará en encontrar en el plantel campeón del fútbol chileno. Su desafío -entonces- será inyectarle esa cuota de fútbol ofensivo que tanto extrañó el hincha de la UC, siempre acostumbrado a que su equipo sea el que más busca en cada partido.

En esa labor el primer objetivo será equilibrar las bandas, porque si bien el lado derecho está bien cubierto con Fuenzalida, el sector izquierdo estuvo al debe en su faceta ofensiva. La casi segura incorporación de Juan Cornejo le dará equilibrio al sector defensivo, pero falta encontrar al jugador que transite desde mitad de cancha hacia arriba y que haga verdadero daño. César Munder seguramente será el llamado a pelear el puesto, pero la UC necesita un futbolista consolidado que llegue a sumar en ese sector y que pueda alimentar al nueve que con seguridad va a llegar. Y en esa posición, la del centro delantero, esta vez no se pueden equivocar.

Si bien Sacha Sáez mojó la camiseta en cada partido, cumpliendo una labor táctica muchas veces ligada al sacrificio, su principal tarea –la de anotar- la cumplió medianamente, pues sólo convirtió cinco goles en 15 encuentros. Y de su antecesor, Santiago Silva, mejor ni hablar.

Por eso es muy importante que la dirigencia y Quinteros acierten en el goleador, un jugador que garantice aciertos frente a la portería contraria. La búsqueda de un nueve que cumpla nunca será fácil, pero esta vez la UC no tiene margen de error si quiere hacer un papel a lo menos digno en la Copa Libertadores. Ya sin Llanos, que vaya que fue importante mientras estuvo en condiciones de jugar (que fue muy poco), y sin Vilches, que preferentemente lo recostaron por las bandas, la UC necesita potenciar el bloque ofensivo.

Y tampoco le haría mal otro volante creativo, porque si bien Buonanotte cumplió, muchas veces fue intermitente. Y su reemplazante natural, Diego Rojas, no tuvo una buena temporada. Un mediocampista ofensivo seguramente también está en el radar de Quinteros.

En cuanto a los balones detenidos, el que estuvo más fino es un jugador que la segunda parte del año la pasó en la banca: Carlos Lobos. El volante formado en San Carlos anotó dos golazos mediante esa faceta en la temporada, pero luego perdió el puesto. El jugador que podría tomar la posta en los tiros libres debería ser Juan Cornejo, que al menos en México no sólo convirtió varios goles (17 en dos temporadas, nada mal para un lateral), sino que también se adueñó de las pelotas quietas.

¿Podrá avanzar Católica en la Copa Libertadores? Con un entrenador como Gustavo Quinteros el equipo al menos la va a pelear. Conocedor del campo internacional, el técnico sabrá sacarle rendimiento a una base que llega envalentonada luego del título, porque seguramente trabará duro la parte sicológica para que los jugadores no se conformen con lo logrado, como le ocurrió a la propia UC luego de la obtención del bicampeonato, donde se despidió tempranamente de todo lo que disputó.

El favorito del grupo es Gremio, por el poderío económico y porque alcanzó las semifinales de la última edición, aunque tendrá la baja de su legendario arquero Marcelo Grohe, que partió al fútbol de Arabia Saudita. Rosario Central, en tanto, es un equipo con tradición, pero de irregular presente, pese a que se quedó con la Copa Argentina. En la Superliga, como curiosamente llaman a la competencia del otro lado de la cordillera, el cuadro Canalla marcha en la posición 16 de entre 26 participantes, con 18 puntos de un máximo posible de 42. El tercer rival de la UC saldrá del ganador de una llave previa, donde asoman como favoritos el Atlético Nacional y  Libertad, cuadros con pergaminos en el certamen, especialmente el colombiano.

La elección de Gustavo Quinteros no es una apuesta, porque da garantías de que el equipo jugará bien. Y podrá empezar a demostrarlo en el encuentro ante Palestino (campeón de la Copa Chile) por la Supercopa, un partido que prematuramente puede pavimentar o no el camino.