La eliminación de los All Blacks no fue una sorpresa

Los grandes favoritos para ganar este Mundial de Rugby desde un comienzo retacearon la actitud necesaria para confirmar su título. Sudáfrica e Inglaterra protagonizarán en la final de Japón un verdadero choque de trenes.

Hace un par de semanas les contábamos en la columna cómo equipos en este Mundial 2019 no estaban sometiendo a sus rivales y mencionábamos a los All Blacks como una de esas selecciones.

Los tricampeones mundiales y bicampeones consecutivos, si bien llegaron a la semifinal con números redondos, no exhibieron desde el comienzo la actitud necesaria para ser una vez más los monarcas.

Remarcamos el concepto de “someter” porque en este deporte, que se juega 70% con el físico y 30% con la cabeza, es fundamental. Por lo mismo, no fue una sorpresa la eliminación de los del helecho plateado. Sólo había que haber visto sus partidos en Japón para no sentirse “sorprendidos”.

También, en este mismo espacio, anticipábamos una final entre Inglaterra y Sudáfrica. Los de la Rosa asoman como el “favorito” para el partido definitorio de la RWC. Han mostrado un juego sólido, y son muy efectivos en el contacto. Y superando a sus rivales en las obtenciones en el piso, capaces de jugar varias fases seguidas para darle una continuidad al ataque que es digna de destacar. 

Por otro lado, los Springboks dejaron en el camino a Gales, el equipo que mejor rugby había mostrado durante el torneo.

Los sudafricanos, sin lucir como el gran equipo de la copa, han cumplido y hecho lo que hay que hacer para ser merecedores de levantar el trofeo. Tal vez, lo que más les ha servido a los “boks” para llegar donde llegaron, es haber vuelto a su ADN, a ese estilo que los ha identificado desde el origen… Como se dice en el rugby “echar los kilos por delante”.

El rugby de fortaleza física, es propio de un bull afrikaner (como se les conoce a los granjeros corpulentos y fuertes de los asentamientos europeos holandeses e ingleses que llegaron hace muchos años a la zona de El Cabo en ese país).

 Pero, ¿por qué se les llama Springboks? Qué es un Springboks? Se le llama así a un tipo de gacela sudafricana capaz de correr hasta a 90 kilómetros por hora y saltar hasta 4 metros.

La mezcla  entre fortaleza, además de habilidad y rapidez, que tiene un jugador que debería volver tras su lesión a la titularidad. Hablamos de Cheslin Kolbe, el oriundo de Capetown, de sólo 1.71 metro de estatura y sólo 80 kilos de peso que, de retornar en la final, podría ser el punto de inflexión para desequilibrar a favor de los del sur del continente negro. 

Así llegan: Sudáfrica intentando conseguir su tercera Copa del Mundo para igualar los títulos de Nueva Zelanda.

Enfrentado a Inglaterra, el inventor de este deporte en el siglo XIX en la ciudad de Rugby del medio oeste inglés, que va por su segundo trofeo. 

Choque de trenes en Japón en la final de la RWC 2019.