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La Fiscalía puso la lupa sobre las platas para el Fútbol Joven

“Este caso se acumuló a otra investigación que ya está en curso. A nosotros nos ha llamado mucho la atención el sistema de reparto de recursos que utiliza el fútbol. Tenemos antecedentes de que, de 2013 en adelante, todos los dineros llegaron a los clubes a través del Fútbol Joven. Aquí claramente hay un tema tributario no menor, que el Servicio de Impuestos Internos tendrá que investigar en su momento”.

El sub comisario de la Policía de Investigaciones (PDI), a cargo del interrogatorio al ex dirigente de Lota Schwager Jorge del Campo, en calidad de testigo en el historiado caso de los 500 mil dólares perdidos de Deportes Puerto Montt, tal vez sin quererlo, lanzó una bomba: la reiterada martingala de las Sociedades Anónimas Deportivas para pagar menos impuestos de los que realmente debieran cancelar al Fisco, está bajo la lupa de la Fiscalía Oriente de Delitos de Alta Complejidad, a cargo del fiscal Carlos Gajardo.

De ser esto efectivo, la inmensa mayoría de los clubes de la ANFP (si es que no todos), podrían verse afectados por un juicio que, incoado por el Servicio de Impuestos Internos, los llevaría a todos a una segura quiebra. Y es que, como dice el funcionario policial, en casi cuatro años y medio, para engañar al Fisco, cantidades millonarias recibidas por los clubes fueron utilizadas claramente para pagar deudas o nutrir el ávido bolsillo de los accionistas, pero en ningún caso para ir en apoyo de las series menores de los clubes, chicos a los que, con suerte, con esos dineros les compraron camisetas y balones.

En otras palabras, si el implacable Servicio de Impuestos Internos hace con el fútbol la misma rigurosa pega que hace respecto de nosotros, los ciudadanos de a pie de este país, a los que no nos perdona ni una pichiruche boleta por 10 lucas, tendrá que llegar a la conclusión de que durante todo el lustro de Jadue, y el año con tres meses que lleva la presidencia de Arturo Salah, los clubes se lo han pasado olímpicamente por el aro. ¿Será necesario reiterar que cuando estos pillastres le meten el dedo en la boca al aparato estatal y sus instituciones somos los Moya de Chile los perjudicados?

Sin embargo, como los chilenos ya estamos curados de espanto con aquella hueca frase de que “en este país las instituciones funcionan”, la frase del sub comisario de la PDI hay que tomarla con pinzas. Dicho de otra forma, ya estamos hartos de que las palabras nunca se vean respaldadas por los hechos. Aburridos de que los poderosos de este país hagan del abuso una conducta permanente y no les salga ni por curados. ¿No mandaron a los ejecutivos de La Polar a clases de ética luego de vacunarse por años a miles de clientes? ¿No andan felices de la vida por las calles otros delincuentes de cuello y corbata coludidos con los medicamentos, los pollos, el papel tissue y un largo etcétera? ¿Acaso no es campante candidato a la presidencia de este país otro señor de iniciales Sebastián Piñera que, para ahorrarse miles de millones de pesos en impuestos, compró empresas quebradas que luego le permitieron declarar cuantiosas pérdidas en lugar de las jugosas ganancias recibidas?

El trajecito a rayas, el mirar pasar la vida tras los barrotes, en este país sólo es privativo de los desposeídos, de los atorrantes, de los que nada tienen. Ni siquiera un partido político que mueva sus influencias para evitarles el justo encierro.

Conociendo cómo se manejan en este país este tipo de cosas, en ningún caso hay que cantar victoria por anticipado. Dicho de otra forma: las poderosas declaraciones del PDI pueden ser sólo para la galería. Y peor aún: puede ser sólo una artimaña más para dilatar los juicios hasta el infinito, de modo que, pasado el sofocón, la gente se olvide y ¡oh, sorpresa…!, los delitos queden prescritos. ¿Te suena conocido, Carlos Ominami?

Porque escuchando la grabación del interrogatorio, que El Ágora tiene en exclusiva, pero no puede darla a conocer en su totalidad por discutibles disposiciones legales, queda claro, también, que o el funcionario policial es muy meticuloso y eso lo lleva a hacer preguntas que no vienen al caso, o interroga de ese modo a sabiendas de que con eso la resolución del juicio se va a seguir dilatando hasta que pase definitivamente la vieja.

Los denunciantes de este engorroso caso del medio millón de dólares extraviados en Deportes Puerto Montt, el periodista de la zona Víctor Cañas, a quien se sumó luego el alcalde de la ciudad, Gervoy Paredes, de verdad ya están temiendo eso: que en octubre el caso prescriba cumplidos los cinco años de su ocurrencia.

El subcomisario le pregunta a Del Campo, por ejemplo, qué lo mueve a ser testigo de este caso de Deportes Puerto Montt, en circunstancias que él fue dirigente de Lota Schwager. El hecho de que el ex personero carbonífero le responda que porque le consta que el club de la Región de Los Lagos cobró efectivamente ese dinero, y que tiene incluso un certificado de la ANFP que así lo acredita, pareciera no mellar su tácito escepticismo. Suena –incluso- como si lo incomodara su declaración.

Más aún, el policía pareciera querer bajarle el perfil al caso del cuantioso dinero perdido, señalando que “esto no es un juicio ni es una querella. Es sólo un requerimiento”.

Más adelante, el sub comisario propone una tesis: “A lo mejor efectivamente Deportes Puerto Montt jamás recibió esos 500 mil dólares. Que en su reemplazo los haya recibido Deportes Copiapó, que ascendió a Primera B”.

Del Campo dice que respondió: “Cuando Jadue dio a conocer el reparto de esos dineros, en un Consejo de Presidentes de clubes de la ANFP, habíamos tres clubes en peligro de descender: Curicó Unido, Lota Schwager y Deportes Puerto Montt. Fui yo quien levantó la mano para preguntar qué pasaba con esos 500 mil dólares en el caso de que fuéramos nosotros los que descendiéramos a Segunda División, y la respuesta fue clara: los íbamos a recibir igual, porque se trataba de beneficiar a los clubes que ese año -2012- militábamos en la ANFP. Si esos dineros se pagaron luego en enero de 2013 fue sólo para que figuraran en la contabilidad de ese año y no en el que debíamos de considerar por un tema de impuestos. Cuando me enteré de que Deportes Puerto Montt decía no haber recibido esa plata fue que pedí ante la ANFP un certificado que aclarara la situación. Y entonces, en junio de 2013, por orden de Oscar Fuentes, secretario ejecutivo, se me entregó el certificado que señala rotundamente, y sin dejar lugar a dudas, de que los 32 clubes recibimos el dinero”.

Ante la persistente duda de su interrogador, Del Campo agrega: “Deportes Copiapó también recibió esos 500 mil dólares, a pesar de que no le correspondían. Ocurre que dos de sus altos dirigentes, un señor de apellido Sánchez, y otro de apellido Muñoz, fueron a alegarle a Jadue por haber quedado al margen de esa repartición de recursos. Y como ocurría frecuentemente, Jadue accedió a darles también su parte, sólo que en lugar de pagarles los 500 mil dólares en un solo cheque, se los pagó en dos documentos por 250 mil dólares durante febrero y marzo de ese mismo año 2013”.

Para aclararle aún más el panorama a su interrogador, Del Campo le agrega: “Es decir, no fueron
32 cheques los que entregó la ANFP. Fueron 34 en total”.

No contento con esta información del testigo, el sub comisario dice: “Especulando, a lo mejor es verdad que a Deportes Puerto Montt nunca le llegó la plata”. A ello, el ex personero lotino responde: “Mire, si aquí es muy fácil dilucidar este caso. Yo le puedo dar a usted el número de la cuenta corriente del Banco Santander y el número de serie del cheque mediante el cual se le canceló la plata a mi club, Lota Schwager. Como es obvio que estos cheques se hicieron de una vez, es cuestión de que le pidan al banco un determinado número de serie hacia atrás, otros hacia adelante, y les va a salir el que le correspondía a Deportes Puerto Montt”.

Tras unos segundos de silencio, Del Campo dice haber preguntado: “¿No han considerado todavía realizar ese trámite con el banco?”, a lo que el subcomisario acota: “Lo del cheque hay que contrastarlo con lo de la ANFP (¿?)… El trámite puede demorar un tiempo…”.

Frente a este hecho, cabe la pregunta que cualquiera con dos dedos de frente se haría: en un año y poco más de “investigación”, ¿cómo es posible que ese requerimiento aún no se lleve a cabo cuando claramente es clave para dilucidar de una vez por todas este engorroso caso? En un caso de robo, ¿no iría de cabeza la PDI a estudiar a quién pertenecen las huellas digitales del lugar de los hechos? En un caso de violación, ¿no guardarían como huesito de santo los fluidos corporales para que el ADN les dijera a gritos quién fue el autor de un acto tan deleznable?

Como si toda la información entregada desde su condición de testigo fuera poca, Jorge Del Campo le dijo al policía: “Los cheques, como se acostumbraba en esos tiempos, iban abiertos. Sin embargo, en la ANFP deben tener registrada la identidad de la persona que lo retiró por cuenta de Deportes Puerto Montt. En ese tiempo, el documento sólo lo podían retirar Patricio Corominas, presidente del club, y su hijo del mismo nombre”.

Ante una nueva pregunta del sub comisario, Del Campo respondió: “Según tengo entendido, ellos dejaron el directorio de Deportes Puerto Montt en ese mismo año, es decir, en 2013”.

Consultado Del Campo por la impresión que se llevó de este interrogatorio, para ver si coincide con la nuestra, en el sentido de que deja implícita la caída de una bomba de varios megatones sobre los clubes tanto como la impresión de que esto se está dilatando artificialmente, nos señaló que “sí, es bien posible que, investigando este caso de Deportes Puerto Montt, a la Fiscalía y a la PDI les haya llamado la atención esto de que todos los dineros grandes que reciben los clubes vayan al Fútbol Joven, hayan decidido investigar el tema y eso ha retardado todo el proceso. De partida, me quedó claro que para ellos el tema tributario implícito en esto no es para nada desdeñable. También me quedó claro que a este respecto se seguirán haciendo diligencias y averiguaciones”.

-Aunque el sub comisario que lo interrogó se lo preguntó, ¿podría usted ampliarme la respuesta que le dio a él acerca de por qué es testigo en este caso, en circunstancias que su club es otro?

“Mire, la verdad es que sólo me mueve un afán de recuperar la transparencia perdida en el fútbol chileno. Como institución, Lota Schwager fue de las primeras que se rebeló ante la conducción que del fútbol hacía Jadue y no titubeamos en protestar. Lo hicimos cuando el directorio de la ANFP pasó por alto el hecho de que clubes como La Serena y Deportes Concepción debieron perder puntos en el torneo de Primera B por tener sueldos y deudas previsionales impagas. Sin embargo, por razones obvias, no pasó nada. Ambos clubes eran manejados por personeros que, como Mauricio Etcheverry y Nibaldo Jaque, eran muy cercanos a Sergio Jadue. Cuando tiempo después interpusimos otro reclamo, esta vez en contra de Naval, que había caído en los mismos vicios, nos pasaron la cuenta e hicieron todo lo posible por hacernos desaparecer del fútbol profesional”.

Ingeniero civil químico de la Universidad Santa María de Valparaíso (“la mejor Universidad de Chile”), nos acota, Jorge del Campo está retirado de toda actividad relacionada con el fútbol. Sin embargo, este sanfelipeño de apenas 36 años, que cumplió en Lota Schwager labores de director primero y luego gerente de la institución, nos aclara:

“Uno puede irse de la actividad, pero nunca la olvida ni deja de quererla. Si estoy involucrado en este caso de Deportes Puerto Montt como testigo es porque quiero que se recupere la transparencia perdida en el fútbol y se aclare de una buena vez quién se apropió de esos 500 mil dólares que, según los personeros salmoneros actuales, al club nunca llegaron”.

Mientras se investiga seriamente este caso (o al menos eso queremos creer), Puerto Montt es una verdadera “caldera del Diablo”.

El pasado sábado, Víctor Cañas, periodista de la zona que denunció el caso de Deportes Puerto Montt en la Fiscalía Nacional Económica, fue agredido físicamente en la sala de prensa del Estadio Chinquihue por un personero de nombre Alex Molina, molesto por una pregunta del comunicador al técnico del equipo, Erwin Durán. A Molina se sumaron Mario Tapia y Roque Mella, también allegados a la institución “salmonera, quienes insultaron a Cañas, quedando el incidente registrado en cámaras.

Tras constatar lesiones en un Sapu de la ciudad, Cañas interpuso de la denuncia por agresión en contra de los involucrados.