La impresionante influencia de los entrenadores argentinos en Sudamérica

Al igual -y casi a la par- como se les ha abierto el mercado a los representantes trasandinos en distintos países del continente, los técnicos de Argentina se han posicionado en prácticamente todas las selecciones de la Conmebol. Marcan un claro monopolio. Los medios de comunicación también son responsables.

Por MATÍAS ALCÁNTARA / Foto: ARCHIVO

Que los argentinos son importantes en el fútbol no cabe duda alguna: dos de los tres mejores jugadores de la historia lucieron la albiceleste. Y que sus entrenadores han sido relevantes en desarrollo del fútbol sudamericano, tampoco. Pero en ningún caso son tan, tan buenos como para monopolizar un mercado que si bien siempre ha tenido presencia argentina, nunca a este nivel. Ningún país en el mundo es tan bueno como para sentirse con méritos reales para tener representantes en tantas selecciones de un solo continente.

Si lo de Marcelo Bielsa se concreta en la selección de Uruguay, serían siete los entrenadores a cargo de las escuadras nacionales que disputarán las Clasificatorias de la Conmebol. ¿Es normal? Lo concreto es que se les ha abierto enormemente el campo laboral a los técnicos argentinos al mismo tiempo que se ha cerrado para los locales. Un camino claramente pavimentado por los representantes de esa nacionalidad que buscan posicionarse cada vez en más lugares.

La lista es la siguiente: Eduardo Berizzo (Chile), Lionel Scaloni (Argentina), Fernando Batista (Venezuela), Néstor Lorenzo (Colombia), Guillermo Barros Schelotto (Paraguay) y Gustavo Costas (Bolivia). Ecuador contrató al español Félix Sánchez, mientras que en Perú se discute si el entrenador local Juan Reynoso comenzará las Clasificatorias. En tanto que Brasil podría presentar la novedad de tener un técnico extranjero: el italiano Carlo Ancelotti. Con Bielsa en Uruguay serían siete argentinos responsables de las diez selecciones sudamericanas. Y no sería extraño que en septiembre el número sea mayor.

La influencia de los técnicos argentinos no sólo se presenta a nivel de selecciones, también hay muchos detés a cargo de equipos en diferentes países. El campeón de la Copa Sudamericana, sin ir más lejos, Martín Anselmi, hizo sus primeras armas en nuestro país, dirigiendo sin pena ni gloria en Unión La Calera. En su segunda experiencia levantó un trofeo internacional.

En Chile la realidad es la siguiente: diez de los 16 equipos de Primera División tienen entrenadores argentinos (los otros seis son chilenos). Han llegado algunos consagrados -o al menos semi consagrados- como Quinteros, Holan y Pellegrino, y otros que comienzan sus carreras, como el caso excepcional de Anselmi, mencionado anteriormente.

¿Qué tienen que ver los representantes de futbolistas? Mucho. Los agentes argentinos han ido expandiendo sus imperios al punto de no sólo representar jugadores, sino que también dirigir clubes profesionales luego de adquirirlos. Es decir, cuando quieren reforzar los planteles negocian con ellos mismos. Y por supuesto que influyen en los distintos consejos de presidentes de Sudamerica a la hora de contratar al seleccionador.

¿Y los medios de comunicación? Una práctica que hace algunos años veíamos lejana se ha ido expandiendo en todo el continente, incluido nuestro país. En FOX Sports tenían un panel de entrenadores sin clubes que a la semana siguiente aparecían dirigiendo en cualquier equipo de Argentina o Sudamérica. Y los cesados, se sacaban el buzo para ponerse el traje de panelistas en esa misma cadena internacional. Y así giraba el carrusel en el que se subían y bajaban técnicos-comentaristas.

Y la práctica tuvo un desarrollo aún más fino. Los agentes de futbolistas mantienen la relación comercial con los que dejan la actividad y se transforman en… panelistas. Representantes argentinos tienen directa influencia en casas de apuestas que patrocinan programas deportivos. Y dentro de sus rostros publicitarios también figuran esos analistas, sus representados. Sin comentarios.

Hacen y deshacen. Son jueces, abogados y condenados, como dice el argentino Andrés Calamaro en el tema “Socio de la sociedad”, aunque en primera persona, como los representantes que se creen actores principales. Lamentablemente el fútbol permitió que lo sean: ellos deciden.