La llave brasileña quedó abierta

En un partido en que el VAR fue amplio protagonista, el Flamengo dejó escapar una gran oportunidad para sentenciar la serie, luego de someter a Gremio durante gran parte del partido, especialmente en el primer tiempo. Si bien en lo numérico llegarán parejos a la revancha, en lo futbolístico el equipo de Río tiene mayores argumentos para alcanzar la final.

Fue tanto el dominio de Flamengo en el primer tiempo que el empate sin goles parecióun despropósito. Tanto es así, que la hinchada local sólo vibró en la etapa inicial, cuando el VAR anuló dos conquistas visitantes, la primera por una infracción previa y la segunda por una milimétrica posición de adelanto.

Gremio sólo se limitó a observar cómo el Fla encontraba los espacios a partir de una comunicación fluida entre sus jugadores, dejando sin respuestas a los anfitriones, que a esas alturas veían el empate con buenos ojos.

Gracias a esa rotación de balón –propia de los equipos bien trabajados- el Flamengo se vio muy superior a un cuadro que, si bien tiene jugadores explosivos, como Everton o Tardelli, le costó tomar el control del juego pese a actuar en casa. Pero ese dominio del equipo más popular de Brasil no se vio reflejado en el marcador.

En la segunda fracción el panorama cambió por momentos, porque Gremio -aprovechando que salió ileso del baile- intentó hacer algo más. Poco a poco se atrevió a cruzar la mitad de la cancha, cuestión que no había ocurrido hasta ese momento. Y no sólo eso, también exigió al excelente Diego Alves,al que por muchos años lo vimos atajando en el Valencia español.

Con sus dos brillantes contenciones evitó lo que hubiese sido una sorpresa, porque no se veía por ningún lado que el local pudiera abrir el marcador. Y a los 69`, Bruno Henrique –el mejor jugador del partido- puso las cosas en orden al vencer mediante golpe de cabeza a Paulo Victor y al VAR, que esta vez no tuvo argumentos para anular la conquista.

A partir de ahí el Flamengo rozó el dos a cero, pero no dio con el arco y cuando por fin lo encontró el artillero de turno estaba levemente adelantado. El cuadro que será anfitrión en el Maracaná el 23 de octubre estaba atacando cuando Filipe Luis se desentendió de la jugada por lesión, aunque sus compañeros siguieron atacando hasta que perdieron el balón, iniciándose la jugada que decretó el 1-1 definitivo, gracias a la definición de Pepe, jugador que llevaba apenas seis minutos en cancha.

Gremio asumió el empate como un triunfo, porque le permite viajar a Rio de Janeiro con la llave abierta, a pesar de que necesariamente tendrá que anotar un gol si quiere tener posibilidades, porque un marcador en blanco favorecería al Fla por su anotación en calidad de forastero.

Por lo ocurrido en los encuentros de ida, todo parece indicar que la final más atractiva en lo futbolístico sería Flamengo ante River, equipos muy superiores a Gremio y a Boca, respectivamente.