Del Potro

La maldición de “Delpo”

Juan Martín del Potro pasó por tercera vez por el quirófano para intervenir la rodilla derecha que se lesionó en octubre de 2018, y esta vez la dolencia puede que lo obligue definitivamente a poner punto final a su brillante trayectoria en el circuito. 

Por ANDRÉS ALBURQUERQUE

Lo del argentino Juan Martín del Potro y las lesiones ha sido una tortura que parece interminable y que, esta vez, tras operarse por tercera vez de la rodilla derecha, podría empujarlo al retiro definitivo, algo que el tandilense ha dilatado con una terquedad y entereza encomiables.

El tenista viajó a Suiza hace dos semanas para que el doctor Roland Biedert -el mismo que atiende a Roger Federer y a Stanislas Wawrinka- hiciera una nueva evaluación de su maltrecha rodilla. La misma en la que sufrió en octubre de 2018 la rotura de rótula mientras disputaba el Masters 1000 de Shanghai, y por la que había sido operado dos veces. 

La primera, en junio de 2019, luego de que su lesión recrudeciera en el ATP de Queen’s y viajó a España para ser intervenido quirúrgicamente por el español Ángel Cotorro. La segunda, siete meses más tarde, con el estadounidense Lee Kaplan en Miami.

Ahora, en Berna, Biedert decidió que había que operar nuevamente. 

Para el tandilense, que el 23 de septiembre cumplirá 32 años, era su séptima vez en el pabellón, en un camino que comenzó a doblarse hace más de 10 años, cuando en mayo de 2010 debió ser intervenido de la muñeca derecha, intervención a la que siguieron otras tres en la mano izquierda: marzo de 2014, enero y junio de 2015.

Entre tanto, se las ingenió a puro talento para convertirse en uno de los más exitosos tenistas argentinos de la historia y, por lejos, el más querido.

Con 22 títulos en su carrera, la obtención de la Copa Davis en 2016 y las medallas de bronce (Londres 2012) y plata (Río de Janeiro 2016) en Juegos Olímpicos, el campeón del US Open de 2009 posee la segunda mejor marca de victorias sobre el “Big 3”. El tandilense suma 17 éxitos sobre Roger Federer (marca de 7-18), Rafael Nadal (6-11) y Novak Djokovic (4-16), ítem en el que sólo es superado por el británico Andy Murray (quien suma 29 victorias).

Una vez conocida su nueva operación, Djokovic reaccionó con pesar. “Le envío mis mejores deseos. No hay mucho más que decir, sólo que es uno de los jugadores más infortunados que conozco en cuanto a las lesiones. La calidad de su tenis hizo que por mucho tiempo tuviera una carrera asombrosa, pero es desafortunado verlo tener que lidiar tanto”, dijo el serbio.

Pero no es por tozudez ni por búsqueda de dinero o gloria que “Delpo” no se rinde. Lo suyo es un idilio con el tenis.

“Las lesiones no me dejan. Mi última lesión se produjo cuando era número tres del mundo y estaba cada vez más cerca de alcanzar a Nadal. Tengo muchas ganas de seguir jugando al tenis, pero la realidad es que se me está complicando mucho. Los médicos siempre me animan y me dejan claro que volveré a hacer ejercicio con normalidad en el futuro, pero cada día que pasa ves la situación más complicada”, dijo en marzo el gigantón de un metro y 98.

Ahora, todo se complicó aún más. Y no sólo por la rodilla.

En mayo pasado, su novia, Sofía “Jujuy” Jiménez (29 años), rompió con el tenista en plena pandemia.

“No hubo cuernos, no tengo nada malo que decir de él, fue algo que me paso a mí. Yo decidí volver a mi casa en Jujuy. Fue como que los dos nos dimos cuenta que algo no andaba” afirmó la modelo.

Sobre un posible regreso con Del Potro, Jiménez respondió: “No sé si volvería. Lo quiero un montón, pero la realidad es que trato de que la vida me sorprenda. No sé si volvería con él, y no te diría que ni loca, porque no es así. Pero tampoco te diría ‘ay lo extraño’, porque tampoco es esa la realidad”, señaló hace unos días la argentina en un programa televisivo.

El tenista no se ha referido públicamente a la separación.

Aparte, a fines del mismo mayo, Del Potro decidió rescindir de su coach, el también transandino Sebastián Prieto.

“Quería contarles que acordamos con Sebastián Prieto finalizar el vínculo para que él pueda desarrollar su trabajo con Juan (Ignacio) Londero, mientras continúo mi rehabilitación. Estoy muy agradecido con Piper por estos años juntos, gran coach y gran persona. ¡Lo mejor en esta nueva etapa!”, tuiteó Del Potro.

Prieto tomó a su cargo a Londero después de que éste rompiera con Andrés Schneiter, quien prefirió seguir sólo con Cristian Garín.

Pese a todo, los deseos de seguir permanecen. Explicó a comienzos de año que tenía una razón extra para perseverar: “Mi papá y mi mamá no me vieron nunca jugar en vivo un Grand Slam. Me han visto jugar Copa Davis acá con mi hermana (ella sí viajó al US Open). Y esto de mis viejos es algo que a mí no me deja estar tranquilo, no me deja bajar los brazos. Me hace decir ‘tengo que volver’ y tengo que ir con mi mamá y mi papá y decirle a Roger Federer que salude a mis viejos”, dijo “Delpo”.

El tiempo revelará si podrá cumplir su deseo.