La mayor vergüenza y el peor momento de la U: ¿Hoyos está en la senda de Guede?

La Calera le propinó la derrota más humillante de 60 años desnudando la falta de trabajo colectivo de un equipo azul que ya no se basta de sus individualidades y que no encuentra soluciones en el “manual” de su técnico.

Aunque las hinchadas principales hace rato que dejaron de fijarse en el fútbol para preocuparse más de su propia performance masiva en los estadios –una señal egótica de los tiempos, según los sociólogos-, esta vez el golpe que sufriò la “U” fue demasiado devastador y de seguro que los azules tendrán una semana de crítica y autoflagelación que comenzó apenas terminara el 6-1 sufrido ante Uniòn La Calera.

“Le pedimos disculpas a la hinchada”, expresó un compungido Ángel Guillermo Hoyos, a estas alturas el blanco de las críticas de una afición que le quitó la credibilidad del comienzo, cuando el técnico argentino predicaba el amor al prójimo en el camarín y el equipo parecía una cofradía inexpugnable a las evidias y rencores de los rivales. El goleador Mauricio Pinilla dijo lo mismo, amparado en esa condición de líder natural que amenaza con despojar de las jinetas a Johhny Herrera.

En rigor, luego de sufrir la peor goleada desde el año 1957 –cuando Palestino le metió un 6-2 inolvidable y humillante en el viejo estadio Nacional-, los azules quedaron enfrentados a una situaciòn crítica, a pocos días de jugar un partido clave de la Libertadores en Brasil.

El concepto de jugar bien o mal, no dependiendo del resultado sino de la concepciòn de juego, adquiere mayor trascendencia en estas coyunturas, cuando caer por seis goles podría ser apenas un accidente. Pero no lo es, porque la U no juega bien hace meses, incluso antes que la propia dirigencia azul enredara más al ex seleccionador boliviano trayéndole contra su voluntad al brasileño Vaz y el panameño Cooper, puestos por obligación en el equipo en un berrinche del DT que tendrá un costo probablemente alto.

La Calera cometió el crimen perfecto, favorecido por una formación alternativa del rival sin una definición clara en la cancha y muchos errores de falta de ajuste colectivo. Sin un organizaciòn de juego adecuada, sin variantes ni mecanización de movimientos, la U podría tener hoy a Messi y Ronaldo y, posiblemente, no sería un equipo potente ni ganador…

Con tres goles en quince minutos –Retamal, Fernández y Saavedra-, normalmente atacando por la zona defensiva de Monzón, el local liquidó rápido y luego simplemente esperó que se derrumbara la débil estructura de los azules. Césped, Castro y el propio Fernández aumentaron a seis en el segundo tiempo, desnudando la peor humillación de la U en las últimas décadas.

Con todo, el peso histórico de la goleada no parece tan relevante como el presente catastrófico de un cuadro que no sabe a lo que juega, que sigue subordinado a sus individualidades y, acaso, se encamine por la misma senda de su eterno rival, recièn desprendido de Pablo Guede en una traumática salida.

En rigor, la pauperización evidente del equipo, su falta de respuestas tácticas e incapacidades en la cancha dejan a la U en una dura encrucijada, que amerita análisis y la autocrítica de Hoyos para encontrar el “manual” de las soluciones futbolísticas que los azules reclaman para recuperar su gloria y dignidad…

PORMENORES

Estadio: Bicentenario Lucio Fariña | Quillota | Chile

Árbitro: Christian Rojas

Unión la Calera: Gabriel Arias; Víctor Retamal, Pablo Alvarado, Matías Navarrete, Gonzalo Barriga (38′ Felipe Salinas); Yonathan Andía, Álvaro Césped, Fernando Saavedra (84′ Fernando Meneses), Ángel Rodríguez, Brian Fernández, Gonzalo Abán (80′ Francisco Castro) DT: Víctor Rivero

Universida de Chile: Johnny Herrera; Franz Schultz (54′ Franciso Arancibia), Alejandro Contreras, Rafael Vaz (54′ Nicolás Guerra), Felipe Saavedra; Felipe Seymour, Rafael Caroca, Armando Cooper; Gustavo Lorenzetti; Mauricio Pinilla, Isaac Díaz (72′ Iván Rozas) DT: Guillermo Hoyos

Goles: 13′ Víctor Retamal (ULC); 21′ y 75′ Brian Fernández (ULC); 36′ Fernando Saavedra (ULC); 47′ Álvaro Césped (ULC); 54′ Mauricio Pinilla (UCH); 83′ Francisco Castro (ULC)