La realidad virtual de Guede y Beccacece detrás del eclipse de Colo Colo y la U

El discurso de ambos técnicos envuelve a los reporteros e intenta convencer a los hinchas de derrotas con sabor a victoria, en un universo paralelo de disquisiciones técnicas que todavía no se refleja en sus equipos ni en los resultados que esperan los accionistas de ambos clubes. El DT azul no pateó el tablero, pero si un congelador delante de todo el estadio y hasta en Codelco lo usaron de antiejemplo…

Resuelto el primer tercio del Torneo de Clausura, Universidad de Chile y Colo Colo asoman en posiciones secundarias de la tabla y su balance es tan deficiente como el rendimiento de dos entrenadores en cuyo florido discurso siempre estuvo presente la obligatoriedad asumida de ser campeones. Y la pausa motivada por las clasificatorias sudamericanas permite proyectar, en alguna medida, el futuro de un campeonato que tiene a Deportes Iquique convertido en líder sorpresivo aunque no menos meritorio.

A despecho de la diferencia de trayectorias -Pablo Guede ya la tiene-, a ambos los une la ambición de sus propuestas tácticas y el convencimiento de que con azules y albos podían imponer un “formato” táctico revolucionario en las canchas del país. Sin embargo, once puntos suman los dos equipos de un total de quince, reflejando en esa paupérrima producción la incapacidad que han mostrado para solventar un nivel de juego acorde a sus pretensiones y reales posibilidades.

En rigor, los procesos particulares son distintos: Sebastián Beccacece ya fracasó en su intento de hacer de la U un equipo competitivo durante el semestre anterior, mientras que el Topo Guede lleva casi dos meses en un ciclo que, inicialmente, pretendía erradicar el estilo cansino y ordenado -pero exento de explosividad- que impuso José Luis Sierra para llevar a los albos a un título y un subcampeonato.

También el respaldo profesional de cada uno los diferencia de manera significativa. Guede hizo un gran trabajo con Palestino y luego refrendó sus méritos en San Lorenzo, en contraposición a la labor de Beccacece como eterno auxiliar de Jorge Sanpaoli antes de su salida intempestiva de la Selección para permitir la integración de un ayudante de formación académica, el español Juan Manuel Lillo.

Ambos son tan carismáticos para la prensa que, incluso, los reporteros que cada día frecuentan el Monumental y el CDA hasta acuñaron un término grandilocuente donde cabe todo, lo racional y lo inexplicable: el “planeta” Guede, por ejemplo, es una referencia a esa especie de magia que envuelve el discurso del técnico albo, capaz de embobar a su audiencia con una charla de dos horas sobre las posiciones en la cancha. Y también lo imitan los noteros azules cuando se refieren al mismo Beccacece que analiza un partido con un surrealismo casi literario, volcando la realidad de una derrota lacerante hasta convertirla en un triunfo imperceptible para la lógica de los hinchas…
Y es que en que en ese “planeta” imaginario que habitan Guede y Beccacece las caídas y los errores no existen, son apenas una entelequia febril de la prensa que analiza más allá del magnetismo indiscutible de sus protagonistas.

En tiempos de las actuales SADP que conceden o quitan el “crédito” de acuerdo a la tolerancia de sus principales financistas -Carlos Heller en la U y Aníbal Mosa en Colo Colo-, los malos resultados no necesariamente condenan a un técnico, aunque le hagan la vida más difícil, ya que una decisión radical supone el reconocimiento evidente al error cometido en la decisión original…

En ese contexto, después de perder el Clásico universitario por goleada y patear un congelador ante 45 mil personas en el Nacional y por cadena nacional del CDF, el DT azul aseguró que la U había sido superior a la Católica y que el incidente sólo obedecía a un mal “control” de sus impulsos.

Casualmente, también el fin de semana se discutía ante la opinión pública la situación crítica de Codelco, lo que llevo al presidente de la compañía cuprífera a parafrasear la situación futbolera con una metáfora cruel y directa. «Una de las razones por las cuales Santiago hoy amaneció nublado es por cómo se desempeñó la ‘U’ ayer”, dijo el ejecutivo Óscar Landerretche. “A veces uno puede apostar por un técnico joven, sin experiencia y puede salir mal. Y a veces puede salir bien. La verdad es que la apuesta que hice yo, e hizo el directorio, cuando contratamos a los cargos fue la otra apuesta. No contratamos Beccaceces, contratamos Bielsas. Y los Bielsas tienen el precio que tienen, esa es la realidad», precisó.

Tan curiosa como precisa visión de la realidad desde afuera del siempre pintoresco microcosmos del fútbol, donde todos siguen esperando con paciencia infinita que se alineen los planetas para que la U y Colo Colo no continúen eclipsados y algún rayo de luz -ojalá divina- lleve de las palabras a la cancha el fantástico discurso habitual de Beccacece y de Guede…