La Roja: se busca urgente un centrodelantero

Empatando sin goles frente a Corea del Sur, en Suwon, el equipo dirigido técnicamente por Rueda demostró que el imprescindible recambio funciona relativamente bien en varios puestos, menos en el de goleador o referente de área. Ni antes Castillo o Henríquez, ni esta vez Rubio y Jeraldino, logran aún ponerse a la altura del mejor Vargas. Y lo dramático es que no aparecen otras cartas…

Sin ser inmensamente superior a su adversario, la Selección Chilena debió quedarse con la victoria en Suwon, frente a Corea del Sur. El final, sin embargo, marcó un empate sin goles que dejó gusto a poco, porque en la última jugada del encuentro, cuando ya se jugaba el último minuto de descuento de los tres otorgados por el pito japonés Ryuji Sato, Diego Valdés se lo perdió de manera increíble. El volante fue vivo para interceptar un pase hacia atrás de un defensor a su arquero, pero a pesar de haber eludido el desesperado achique que intentó el meta coreano, la mandó de izquierda por sobre el travesaño.

El volante del Morelia, de buen partido, tenía incluso la opción de cedérsela a Martín Rodríguez, que llegaba a la jugada completamente destapado y con el arco a su disposición, pero la posibilidad de triunfo se diluyó con un empalme impropio de un jugador profesional.

No resultó muy positiva esta mini gira de la Roja por oriente. Porque a su frustrado duelo frente a Japón, en Sapporo, a causa del violento sismo que sacudió a la región, sumó esta presentación frente a Corea del Sur que dejó más dudas que certezas. Y es que a estas alturas está quedando claro que el obligado recambio que busca el técnico Rueda, pensando más en las clasificatorias hacia Qatar 2022 que en la próxima Copa América, es satisfactorio sólo en ciertos sectores, en determinados puestos.

Maripán y Lichnovski, por ejemplo, mantuvieron el rendimiento satisfactorio que en los anteriores encuentros habían exhibido el mismo Maripán junto a Roco. Salvo una grosera pifia del grandote surgido de Universidad Católica, y que pudo traer consecuencias, la dupla central se las arregló para sacar el partido adelante frente a jugadores que, como los coreanos, a falta de una gran habilidad o talento, aportan velocidad y profundidad en sus cargas.

La banda izquierda, sin embargo, sigue sin encontrar a ese jugador que permita pensar en el adecuado relevo para Mena o Beausejour. Albornoz, que en la anterior mini gira europea había respondido a cabalidad, anotando incluso un golazo que significó empatarle 2 a 2 a Polonia, esta vez no sólo se mostró permeable en la marca, sino que tampoco pudo pesar como factor ofensivo.

Y una cosa fue, además, un mediocampo con Medel, Aránguiz y Vidal, que cuando estos dos últimos debieron salir para dar paso a Pulgar y Hernández. El “Pitbull”, incluso, durante la segunda etapa cumplió una labor muy parecida a la que antes hacía Marcelo Díaz, incrustado entre los centrales cuando el rival tenía la pelota y siendo salida permanente para su equipo. Medel fue punto alto en este partido.

Donde esta Roja de Rueda sigue siendo deficitaria es ofensivamente. Y es que, pese a su empeño y a sus chispazos de buen jugador, Sagal ciertamente no es Alexis. Y ni Diego Rubio primero, ni Jeraldino después, logran hacer olvidar a un Eduardo Vargas que, aun jugando por debajo de su nivel, igual sigue siendo más que ambos.

Es verdad que pocas veces fueron adecuadamente asistidos. Que rara vez recibieron un balón con ventaja; pero tampoco exhibieron grandes recursos técnicos como para saber arreglárselas solos cuando el juego así lo demanda.

Y esa carencia, que se viene observando hace tiempo ya en este equipo, incluso con la presencia de un Vargas que bajó ostensiblemente luego de las dos Copa América conquistadas por la Roja, se torna dramática cuando se considera que otras cartas probadas por Rueda, como Henríquez y Castillo, tampoco dieron el ancho cuando tuvieron la oportunidad de jugar y mostrarse.

El caso de Castillo es incluso preocupante. Porque el ahora jugador del Benfica portugués no sólo no ha logrado consolidarse como el delantero que prometía, deambulando por varios equipos, sino que sucesivas lesiones han contribuido también a frustrar su desarrollo como jugador confiable para este equipo que necesita urgente un goleador, un referente de área que hasta ahora sigue sin aparecer.

Lo peor es que, aparte de los ya mencionados, no se ve a nadie más. Ni en el exterior y mucho menos en el fútbol chileno, donde los jugadores de real nivel competitivo surgen a cuentagotas.

Resumiendo, Chile sólo respondió frente a una selección que, como la coreana, llegaba a este partido con el valioso antecedente de haberse dado el gusto de eliminar de Rusia 2018 nada menos que a Alemania, pero sólo eso. Porque ni siquiera pudo avanzar a octavos de final de la Copa del Mundo sencillamente porque a la intensidad, velocidad y verticalidad que distingue su fútbol, le falta la imprescindible cuota de talento, claridad y habilidad para que todo eso junto conforme un gran equipo.

Por todo ello es que, sin hacer un buen partido, la Roja estuvo siempre más cerca de quedarse con la victoria. Y es que, en el recuento de las escasas ocasiones de gol producidas por uno y otro cuadro, fue tres a uno a favor del equipo de Rueda. Mientras Arias sólo debió sufrir haciendo un par de buenos achiques, y ver cómo tras un córner un cabezazo coreano se iba rozando un palo, la Roja contó con tres ocasiones claras. Mejor dicho, clarísimas.

Una la tuvo Vidal, a los 63 minutos, pifiando ostensiblemente un centro al área de Isla que lo había sorprendido solitario, y las otras dos restantes corrieron por cuenta de Valdés, que primero elevó desde buena posición tras un pivoteo de Sagal, y luego frustró aquella inmejorable de cuando el reloj marcaba ya 93 minutos de juego, por pegarle horrible cuando era mucho más fácil embocarla que mandarla por sobre el travesaño.

En este imprescindible recambio que busca Rueda, eso está más que claro, encontrar el centrodelantero adecuado y confiable parece ser la búsqueda más difícil de todas.

PORMENORES
Partido amistoso internacional.
Estadio: World Cup Stadium, de Suwon, Corea del Sur,
Público: 35 mil espectadores, aproximadamente.
Arbitro: Ryuji Sato, de Japón.
COREA DEL SUR: Jinhyeon; Yong (89’ Moonhwan), Hyunsoo, Younggwon, Chul (29’ Yun Sukyoung); Sungyueng, Wooyoung (75’ Inbeom), Heungmin; Nam Taehhe (64’ Lee); Heechan (85’ Seomin) y Uijo (58’ Dongwon).
CHILE: Arias; Isla, Lichnovski, Maripán, Albornoz (65’ Díaz); Medel, Aránguiz (46’ Pulgar); Sagal (87’ Rodríguez, Vidal (73’ Hernández), Valdés; Rubio (57’ Jeraldino).
GOLES: No hubo.
Tarjetas amarillas: en Corea del Sur, Youngwon; en Chile, Medel.