La «U»: con la batuta de Montillo y los goles de Larrivey


El cuadro azul le pasó por encima 5-1 a un discretísimo Curicó Unido, aclarando el partido justo en el momento que se le podía complicar. El volante azul jugó en un alto nivel, al paso que el delantero en dos partidos jugados ya es el goleador exclusivo del campeonato. Inter de Porto Alegre será, sin ninguna duda, un mejor parámetro para medir a esta U 2020.


Curicó era un rival más que propicio para que Universidad de Chile se rehabilitara de su derrota en el debut, frente a Huachipato, y lo consiguió incluso en forma contundente, con una goleada de 5- 1 que no puede admitir dudas. Un marcador expresivo y amplio al cual Larrivey contribuyó con cuatro goles, al paso que Montillo, con su talento y sentido del fútbol, disimuló en forma perfecta
una veteranía que le podía pasar la cuenta dado el calor agobiante bajo el cual se disputó el encuentro en el Estadio Nacional.

El mérito de la U, más allá de los escasos recursos que exhibió su rival, estuvo en que supo establecer desde temprano su superioridad, algo que se venía extrañando en los últimos tiempos, en que se veía un cuadro no sólo discreto futbolísticamente, sino que excesivamente frágil desde el punto de vista mental.
La U se imponía por 2-0 cuando, tras un tiro libre en que la pelota quedó merodeando el área, José Rojas, un ex azul, aprovechó la lenta salida de los defensores universitarios luego del rebote para de media vuelta y con un disparo violento batir a De Paul. Y de acuerdo a la historia reciente, se especuló hasta dónde ese descuento curicano podía hacer mella en la seguridad que hasta ahí
había mostrado el equipo de Caputto.
No hubo tiempo para que por Ñuñoa se volvieran a aparecer los fantasmas. El partido recién se reanudaba en su segunda etapa cuando otra buena habilitación de Montillo para Larrivey se tradujo en el centro de este que Henríquez, hasta ahora peleado con el arco, transformó en un 3-1 si no definitivo, bastante claro y tranquilizador.
Que se entienda: la U ganó clara y merecidamente, pero no disipó ninguna duda acerca de lo que puede ser como fuerza colectiva durante este 2020. Y es que, frente a un equipo limitadísimo, defensivamente se complicó en más de una oportunidad. Cosas que no se pueden permitir en un partido de pronóstico incierto y, mucho menos desde luego, frente a Internacional de Porto Alegre, el próximo martes, por la Copa Libertadores.
Para el elenco azul, en todo caso, es alentador el que Larrivey esté respondiendo a cabalidad con lo que se le pidió cuando decidieron traerlo: goles. No entra mucho en juego, no participa mucho en jugadas elaboradas, pero cada vez que fue requerido llegó a la red. Marcó cuatro y se perdió un par más.
En cuanto a Montillo, manejó siempre los hilos con calidad y talento. Habrá que verlo, en todo caso, frente a un equipo que no dé las licencias que dio este equipo de Larcamón, que se mostró muy pobre en todos los sectores de la cancha. Con un mediocampo que no estuvo en ninguna de las dos facetas del juego, la defensa fue a ratos un pasadizo y la ofensiva sólo nominal, porque De
Paul tuvo una tarde más que tranquila.

Internacional de Porto Alegre puede dar, este martes, una idea mucho más cabal de lo que puede ser el año azul. Sin embargo, es indudable que este 5-1 tan claro, tan expresivo y merecido, constituye todo un acicate para seguir mejorando.

PORMENORES
Campeonato Nacional. Segunda fecha.
Estadio: Nacional.
Público: 11.209 espectadores.
Arbitro: Felipe González.
U. DE CHILE: De Paul; Rodríguez, González, Del Pino, Beausejour; Galani, Cornejo (79’ G. Espinoza),
L. Rojas (62’ Moya), Montillo; Henríquez (73’ Lobos), Larrivey.
CURICO UNIDO: Garcés; Corral, Urrego, J. Rojas, Lazcano (62’ Vera); Cortés, Godoy, Parra; Ortiz
(46’ C. Espinosa), Jaime (86’ Oyarzo) y Castro.
GOLES: Para Universidad de Chile, Larrivey a los 15’, 27’ 82’ y 89’ (cabeza) y Henríquez a los 48’;
para Curicó Unido, Rojas a los 38’.
Tarjetas amarillas: en Curicó Unido, Urrego y Castro.