La U: el triunfo y punto

El valor del primer triunfo de Universidad de Chile en este Apertura se tradujo en un alivio retenido hace meses. Pensemos que los azules no ganaban un duelo oficial desde abril pasado, por lo que el 4-2 sobre San Luis significó un desahogo, un paréntesis de sosiego dentro de la cuestionable dirección técnica y liderazgo de la dupla Beccacece-Bonini.

¿Qué más cosechó la U, aparte de ganar? Muy poco. No encontramos un rendimiento superlativo en la expedición universitaria a Quillota. Tampoco, trabajos individuales que trascenderán. Debutó bien, eso sí, Lorenzo “Lolo” Reyes (convertido de pronto, y por la desesperación de Beccacece, en una especie de salvador, de Moisés, que separaría las aguas de la mediocridad para encontrar una claridad en el camino).

Agreguemos un rival realmente mediocre en la faceta creativa (San Luis dependió de la zurdita de Johann Fuentes y del “ollazo” en busca de la cabeza de Escobar y, más tarde, de la de Grondona) y que terminó con nueve hombres en la cancha, más un arbitraje mediocre del siempre mediocre Patricio Polic (¿por qué sigue arbitrando?), quien expulsó erróneamente a Santander al término del primer tiempo y cobró un dudoso penal sobre Briceño, con el marcador 2-3, cuando los quillotanos, a punta de centros aéreos, cercaban el área del joven portero Espinoza (su estreno como titular ante la lesión de Herrera).

El arranque de la U fue de lo mejor en el torneo: apretó la salida del rival, lo forzó al error y tuvo en la derecha de la “Gata” Fernández el talento para abrir la cuenta recién a los 5 minutos (error de Silva ante la presión de Beausejour).

Un tanto a esas alturas propició más soltura entre los tensos jugadores azules, los que contaron con otras dos oportunidades en ese período: un derechazo de Rodríguez, que rozó el palo izquierdo (21’), y un gol mal anulado a Vilches por una posición adelantada que sólo existió en la cabeza del juez asistente.

San Luis, ofensivamente nada.

Casi al término, el primer grueso error de Polic: interpretó falta de Santander contra Rodríguez (un eximio simulador) y le mostró la segunda tarjeta amarilla.

Un detalle significativo: dos minutos antes, el arquero Espinoza había recibido tarjeta amarilla por hacer tiempo. Una señal que a los azules les gustaba demasiado ese triunfo parcial por la mínima…

De contra

De esta forma, a la visita se le abrían perspectivas favorables para la segunda etapa si era capaz de meter presión nuevamente a un San Luis disminuido, pero optó por replegarse y matar a través de réplicas profundas.

Esa táctica estuvo cerca de jugarle en contra, pues los quillotanos se crearon dos ocasiones para empatar: Sirino dejó en posición frontal a Gómez, quien desvió escandalosamente, mientras Saavedra elevó, también desde buena posición, tras otra buena jugada del uruguayo. La U sólo inquietó a través de una derecha de Martínez (buen achique de David Reyes) y la zurda de Zacaría que intentó rubricar esa misma jugada.

A partir de los 66’, cayeron los goles con profusión: el “Chino” Martínez aprovechó el adelantamiento de los “canarios” para entrar libre por la derecha y batir a Reyes con tiro bajo y cruzado; Mora hizo lo propio y marcó la tercera cifra, que parecía lapidaria (74’).

Sin embargo, San Luis reaccionó de una manera impensada: con empuje y una precisión sorprendente. Un frentazo de Silva (libre en el área) significó el primer descuento y más tarde Vicencio, otro zaguero adelantado, anotó el segundo, con un voleo impresionante.

El temor nuevamente se instaló en la banca de la U. De un cómodo 3-0 pasó a la inseguridad de un marcador estrecho e incierto. Hasta que vino el dudoso penal de Silva contra Briceño, que Polic validó de inmediato (también le valió la expulsión al zaguero local, por la falta y posterior reclamo). Rodríguez instaló el 4-2 definitivo e hizo que los rostros azules se descomprimieran, que sus compañeros entrasen al vestuario por fin entre sonrisas y abrazos, y que al menos por siete días -suponemos- Beccacece gozará de un remanso de tranquilidad casi desconocido desde que firmó en el club.

Pormenores
Estadio: Lucio Fariña.
Público: 6 mil personas, aproximadamente.
Arbitro: Patricio Polic.

San Luis: D. Reyes; Gómez, Silva, Vicencio y Santander; Saavedra y Fuentes (80’, Bravo); Abán (84’, Fiorina), G. Martínez (46’, Grondona) y Sirino; Escobar. DT: Miguel Ramírez.

U. de Chile: Espinoza; Rodríguez, Vilches, Jara y Beausejour; L. Reyes, S. Martínez y Fernández (57’, Zacaría); Maturana (69’, Contreras), Mora y Leiva (76’, Briceño). DT: Sebastián Beccacece.

Goles: 5’, Fernández (U); 66’, Martínez (U); 74’, Mora (U); 79’, Silva (SL); 85’, Vicencio (SL); 87’, Rodríguez, de penal (U).

Tarjetas amarillas: Gómez, Silva, Santander, Saavedra y Sirino (SL); Espinoza, Rodríguez y Jara (U).

Expulsados: 42’, Santander (SL); 88’, Silva (SL).