La U necesita algo más que un entrenador

El DT interino hizo todo lo que tenía que hacer, pero el equipo no respondió y sufrió ante Everton su quinta derrota consecutiva como visitante.

Por JULIO SALVIAT

Al entrenador colombiano Santiago Escobar lo echaron por malo y entonces Universidad de Chile tuvo un relumbrón con el interino Sebastián Miranda en el banco y ganó un partido. Pero eso es lo típico: llega una voz distinta al camarín, y se produce un efecto anímico que por lo general da resultados. Pero más temprano que tarde el conjunto vuelve irremisiblemente a sus niveles normales. Y sigue perdiendo. 

Así sucedió con la U: después de la resurrección ante La Serena en la fecha anterior, volvió a desmayarse ante Everton. Y otra vez sus hinchas están mirando con justificados temores el precipicio de la tabla.

En Viña del Mar, el dueño de casa impuso sus términos durante todo el primer tiempo, soportó un chaparrón durante 30 minutos en el segundo lapso y recobró la superioridad en el cuarto de hora final para quedarse con una victoria valiosa y merecida. 

Esa superioridad del primer lapso se demostraba en todos los sectores y en casi todos los puestos.Al arquero evertoniano, Fernando De Paul, no le llegaba nada y no se podía comparar con lo que hacía el vacilante y desestabilizado arquero de la U, Hernán Galíndez.

Sí se podía comparar, en cambio, lo que hacían casi sin fallas los defensores locales con el trabajo irregular de sus colegas de la U, que con la sola excepción de Daniel Navarrete, alternaban buenas y malas jugadas, efectivos y deficientes rechazos, oportunos e inoportunos anticipos.

Otra diferencia grande estaba en los quitadores: los Felipes (Gallegos y Seymour) corrían y solo veían pasar a sus adversarios, mientras que al otro lado Benjamín Berríos y Álvaro Madrid levantaban un muro que no podían superar los azules, que en esta oportunidad fueron blancos.

A Lucas Di Yorio y Juan Cuevas les llegaron pelotas limpias que les permitieron jugar. A Ronnie Fernández y Cristian Palacios les mandaban ladrillos que no podían controlar.

Por eso pareció muy mezquino el 1-0 con que los viñamarinos se fueron al descanso. El impecable tiro libre de Cuevas, facilitado por una movida de balón que lo alejó de la barrera, fue escaso premio para tanto mérito, aunque la U se quedó con la sensación de que el árbitro y el VAR lo perjudicaron al anularle un gol de Palacios, que estaba en perfecta línea cuando fue habilitado.

Varió el tono del partido en el segundo tiempo. Sin cambiar a sus jugadores, Miranda logró que el equipo se ordenara mejor y equilibrara el juego. Y un gol tempranero después de la reanudación fue una inyección de vitamina para la U. Fernández dejó libre a Palacios frente al arquero, De Paul manoteó la pelota sin atraparla y el uruguayo fue derribado por Felipe Campos cuando iba a empalmar el rebote. El propio Palacios sirvió el penal y aumentó a ocho los goles convertidos en este torneo y a cuatro los éxitos en los tiros desde los doce pasos (sólo falló ante Colo Colo).

La igualdad envalentonó a la U y afectó a Everton. Mejoró mucho Seymour y bastante Israel Poblete, bajaron el experimentado Cuevas y el promisorio Lautaro Pastrán, y por primera vez hubo dominio del visitante. Durante media hora se jugó casi exclusivamente en campo viñamarino, pero el gol estuvo cerca de producirse en el arco del frente, evitado con oportuno cruce por Navarrete. El cambio de los laterales y el ingreso de Adrián Sánchez le devolvieron las energías a los locales, que amenazaron con un centro de John Salas que Bastián Tapia casi convierte en autogol y que concretaron con una entrega precisa de Madrid y un cabezazo colocado de Di Yorio.

Quedaban 11 minutos, considerando los descuentos, y la U se volcó hacia el arco viñamarino. Tres veces pudo anotar Junior Fernandes, que reemplazó a Poblete; De Paul lo evitó con dos intervenciones magníficas y en la otra desvió por poco un cabezazo empalmado desde muy cerca. Pero Everton pudo anotar el tercero cuando Galíndez realizó su mejor atajada para tapar un remate de Sánchez.

De este modo, Everton confirmó las bondades que había mostrado ante Sao Paulo jugando por la Copa Libertadores, mientras la U sigue esperando un entrenador milagroso que no funcionará si no hay refuerzos de verdad

PORMENORES

CANCHA: Estadio Sausalito, Viña del Mar.

PÚBLICO: 5.007 espectadores.

Árbitro: Héctor Jona.

EVERTON (2): Fernando De Paul, Felipe Campos, Rodrigo Echeverría. Diego Oyarzún; Cristopher Medina (60’, John Salas), Benjamín Berríos, Álvaro Madrid, Lautaro Pastrán (60’, Matías Campos), Cristian Riquelme (70’ Alex Ibacache); Juan Cuevas (87’, Adrián Sánchez) y Lucas Di Yorio. DT: Francisco Menigheni.

U. DE CHILE (1): Hernán Galíndez; Daniel Navarrete (90’, Jonathan Andía), José M. Carrasco, Marcelo Morales; Israel Poblete (87’, Junior Fernandes), Felipe Seymour, Felipe Gallegos (70’, Darío Osorio), Lucas Assadi (71’, Pablo Aránguiz); Ronnie Fernández y Cristian Palacios. DT: Sebastián Miranda,

GOLES: 14’, Cuevas (E); 49’, Palacios, penal (U); 84’, Di Yorio, cabezazo (E).

AMONESTADOS: Echeverría, Di Yorio y De Paul (E); Carrasco, B. Tapia y Aránguiz (U).

EXPULSADOS: No hubo.

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