La U pagó en Viña del Mar la primera cuota de su deuda…

Con un esforzado empate 2 a 2 frente Everton escaló en una tabla muy apretada, donde apenas un punto separan a los atribulados azules de Castañeda del elogiado equipo albo de Guede.

En su etapa de reconstrucción futbolistica y limpieza mental luego del devastador terremoto Beccacece, que con su ignorancia contaminó hasta los cimientos de la «U», cada punto que conquista el equipo tiene tintes de sufrimiento y de esperanza para los azules. Y ese cariz también ofreció el empate frente a un Everton crecido en el estadio Sausalito donde el 2 a 2 definitivo repartió los merecimientos y la justicia en un partido intenso y de trámite atractivo.

Sin apartarse de la línea sinuosa de su irregularidad reciente, donde son evidentes los altibajos en el rendimiento individual y se acrecientan las dudas sobre el aporte real de algunos «refuerzos» integrados en el semestre -como el zaguero Vilches, por ejemplo-, la «U» parecía sacar adelante la ventaja en el primer tiempo con un cabezazo de la cuestionada Gata Fernández, más efectivo que productivo en el juego asociado- pero una descoordinación del ex defensor colocolino significó un autogol para la igualdad parcial en un momento que los universitarios controlaban el trámite del juego. Sin ser un desastre ni apartarse demasiado del estilo más consistente que trasluce la era de Castañeda-Mussrri en el banco, esta «U» se ve frágil en su seguridad y son evidentes los cambios de voltaje durante un partido. Y esos quiebres resultan fatalas cuando al frente el rival posee individualidades capaces de desequilibrar, como lo hizo Everton al filo de culminar el primer lapso con una potente remate de Maxi Ceratto.

La presión del resultado a menudo lleva a la «U» a perder la fineza en el manejo de la pelota, pero nunca traiciona el temperamento y entrega que le reclama Castañeda y su gente. De ese modo, con vaivenes y a veces más empujando al rival más que imponiendo otras virtudes, la «U» alcanzó la igualdad definitiva cuando el mismo Fernández conectó casi encima del arco tras una jugada muy cuestionada por los locales por una aparente posición de adelanto.

En definitiva, el empate refleja los avances de Everton con Vitamina Sánchez en el banco y los mismos progresos que a Universidad de Chile le cuesta plasmar en resultados pero que son ostensibles en su actitud dentro del campo. A despecho de todo y en contraposición al «boom» tan comentado del nuevo Colo Colo de Guede -en rigor, bastante sobredimensionado- esta «U» de la transición y de reguladas aspiraciones se estaciona en mitad de cancha con 12 puntos, apenas uno más abajo del equipo albo que prematuramente lannzó al viento las campanas proclamando una supuesta candidatura al título.,.. En rigor, ni tanto ni tan poco.