La U quedó “kaputt” y ya sufre la agonía del descenso…

Palestino desnudó todos los males de Universidad de Chile -que llega al Superclásico como subcolista del torneo- y con una victoria merecida (3-2) se convirtió en escolta del puntero.

Atrapada en la absurda polémica del retiro del champú del vestuario para bajar costos operativos, la U consumó otra semana de caída libre en el campeonato con una derrota inapelable ante un rival como Palestino, que, sin buscarlo, se instaló como escolta de la UC en la tabla en premio a su gran rendimiento colectivo.

Con el DT Caputto convertido en cabeza –literalmente- de un ciclo que empeora cada vez más, la U quedó “kaputt”, un término alemán versátil y fiel que transunta ideas tan demoledoras como estar roto, destruido, destrozado, estropeado, fundido…

Que los azules se encuentren esta semana en la penúltima posición de la tabla con 21 puntos, y el rótulo de candidato al descenso, no es fortuito, porque responde a una sumatoria de errores que trascienden desde la oficina a la cancha. Que el técnico reemplazante de Kudelka no era el indicado para darle un ordenamiento a los jugadores en el campo ya quedó largamente demostrado, pero la decisión se estirará más allá de los aconsejable esperando un término de año que los hinchas ruegan no sea fatal.

Sin organización de juego ni una idea colectiva que le salve de bajas individuales tan notorias, la U es un canto a la inseguridad: al ingresar a la cancha, la pantalla del CDF mostró sólo jugadores de rostro desencajado, serios y llenos de tensión, como si fueran directo al cadalso. Y, ya al minuto, Palestino había encajado la apertura de la cuenta mediante el “Pájaro” Gutiérrez, tras un grueso error en el despeje de Carrasco. En el segundo del mismo delantero, a los 18’, fue Beausejour quien le brindó un pase de cabeza intentando rechazar para que el atacante enviara el balón a la red con precisión de especialista.

Si todo parecía resuelto temprano, la U mostró un arranque de temperamento en la segunda mitad del primer tiempo y dos cabezazos -de Benegas y González- le permitieron remontar para ilusionarse con un “espejismo”.

Y es que mientras Palestino funcionaba con solvencia y aplomo, los universitarios carecen de consistencia en el juego y en cualquier momento se enredan en sus propias confusiones. El gol definitivo dejó traslucir todos los males: Jorquera avanzó desde mediocampo por la izquierda y mientras todo el bloque defensivo rival retrocedía, terminó por clavar un remate pegado al poste que puso justicia a la victoria y volvió el descontento a los 30 mil espectadores del Estadio Nacional.

Mostrando cierta desesperación para reflotar un barco demasiado grande, Caputto apeló a dos eternos suplentes, como Guerra y Campos, para completar la cuota de errores en la búsqueda de salvaciones milagrosas…

Al fin, el Superclásico que viene fomentará el folclore del fútbol casero poniendo el foco de la U en el rival clásico, aunque en rigor los verdaderos “enemigos” azules están dentro del camarín: en la pizarra, en el esquema de juego, en tantos detalles que no son fruto del azar de repartir las 11 camisetas…        

PORMENORES

Torneo Nacional. Vigésimo segunda fecha.
Estadio: Nacional.
Público: 32.830 espectadores.
Árbitro: Franco Arrué.

U. DE CHILE: Fernando de Paul; Rodrigo Echeverría, Diego Carrasco, Osvaldo González, Jean Beausejour; Camilo Moya, Gonzalo Espinoza; Sebastián Ubilla (65’ Guerra), Leonardo Fernández (66’ Oroz), Pablo Parra (80’ Campos); y Leandro Benegas. DT: H. Caputto.

PALESTINO: Fabián Cerda; Díaz, Guerrero, Véjar, Soto; Farías, Rosende (76’ Del Pino), Jorquera, Cortés; Paserini y Gutiérrez (57’ Castro). DT: Ivo Basay.

Goles: 1’ y 18’ Gutiérrez, 32’ Benegas (cabezazo), 38’ González (cabezazo), 72’ Jorquera.